
La Generación Z en México está regresando de manera significativa a las profesiones contables y financieras, buscando estabilidad laboral, una demanda constante y un camino claro de desarrollo profesional ante la incertidumbre económica. Sectores como la auditoría, la fiscal y los servicios financieros para PyMEs están recibiendo un flujo renovado de talento joven, no solo por la percepción de seguridad, sino por salarios iniciales que han mejorado y que ofrecen una base sólida. Con base en datos de OCCMundial (2024), un contador júnior o auxiliar contable en ciudades como Monterrey, Guadalajara o la Ciudad de México puede comenzar con un sueldo mensual bruto entre $14,000 y $18,000 MXN. El INEGI reporta un crecimiento sostenido en el sector de servicios profesionales, científicos y técnicos, donde se engloba la contabilidad, indicando una demanda real. Un cálculo común entre recién egresados es estimar el sueldo neto: de un bruto de $16,000 MXN, restando aportaciones al IMSS, INFONAVIT e ISR, el ingreso neto quincenal ronda los $6,800 a $7,100 MXN, un factor clave para planificar sus finanzas personales. La decisión a menudo se toma comparando ofertas: un puesto en una firma local que paga $15,000 brutos con prestaciones superiores de ley (aguinaldo, prima vacacional, vales de despensa) puede ser más ventajoso a mediano plazo que una oferta de $17,000 en una empresa con prestaciones mínimas, ya que el valor total de la compensación sube.

Yo salí de la carrera de Contaduría hace un año y la verdad, muchos de mi generación nos fuimos directo a buscar chamba en eso. Al principio pensaba en otras cosas, pero ver que mis primos en carreras más "de moda" batallaban para encontrar algo fijo me hizo reconsiderar. Mandé como 15 CV por Computrabajo e Indeed, y en menos de un mes ya tenía 4 entrevistas. Me contrataron como auxiliar en un despacho chico en Puebla. El sueldo no es la gran cosa, $13,500 al mes brutos, pero es estable, tengo mi IMSS desde el día uno, horario de oficina y home office dos días a la semana. Lo que más vale es la experiencia, ya me están enseñando a manejar declaraciones del SAT para clientes reales. A corto plazo, prefiero esto a estar en un call center con un bono inalcanzable.

Como reclutador para una firma de consultoría en Querétaro, notamos un cambio claro. Hace dos años, para una plaza de contador júnior, llegaban pocos CVs de recién egresados. Ahora, por cada vacante publicada en LinkedIn México, recibimos entre 20 y 30 solicitudes de perfiles de la Gen Z. Vienen muy orientados a preguntar por el plan de carrera, las certificaciones que podamos patrocinar (como la Cédula Fiscal) y el esquema de trabajo (híbrido es un must para ellos). Ofrecemos alrededor de $16,800 brutos mensuales más vales de despensa y fondo de ahorro, y eso les parece un buen punto de partida. Su pragmatismo es evidente: priorizan la estabilidad y el aprendizaje formal sobre salarios ligeramente más altos en empleos con alta rotación.

Trabajo como contadora senior en una maquiladora en Tijuana y veo llegar a los nuevos. La Generación Z que entra le huye al trabajo operativo en piso de producción, aunque a veces pague un poco más por turno nocturno. Prefieren mil veces el área administrativa, aunque empiecen ganando $1,000 o $2,000 pesos menos al mes. Aquí, un auxiliar contable sin experiencia entra en alrededor de $15,200 pesos mensuales brutos, con todas las prestaciones de ley. Lo que he platicado con ellos es que valoran mucho el hecho de que este trabajo les dé un oficio concreto, un RFC activo con antiguedad y que las habilidades (manejo de Excel, sistemas ERP, legislación fiscal) son transferibles a cualquier industria o incluso para eventualmente poner su propio despacho. El camino es claro: de auxiliar, a contador general, a jefe de departamento. En cinco años, con experiencia sólida, pueden estar ganando arriba de $30,000 al mes, algo que en otros empleos juveniles no visualizan tan fácil.

Estudié mercadotecnia y pasé tres años en inestables, proyectos por honorarios sin IMSS. Me cansé. El año pasado tomé un curso intensivo de contabilidad básica y diplomados en el SAT. Cambié mi CV para destacar eso. Conseguí entrar como asistente en el área de nóminas de una empresa en León. Gano $14,000 al mes, es menos de lo que llegué a ganar con un freelance bueno, pero a fin de mes sé exacto cuánto voy a recibir, tengo aguinaldo, vacaciones y me están capacitando. Para mi generación, después de la pandemia, eso ya no es aburrido, es inteligente.


