
En México, no existe una edad máxima legal para trabajar; la Ley Federal del Trabajo no establece un límite superior. La idea de los 66 años suele ser una interna de algunas empresas o un malentendido relacionado con la edad de jubilación para el retiro por cesantía en vejez del IMSS, pero esto no prohíbe el empleo. La capacidad para desempeñar las funciones es el criterio principal. Para posiciones como auxiliar de piso, cajero o almacenista en cadenas como Mercadona (operando en México a través de socios como Grupo Chedraui), los requisitos de edad suelen enfocarse en la mayoría de edad (18 años) y en evaluaciones médicas de aptitud, no en un tope arbitrario.
Un análisis de ofertas para puestos similares en retail en plataformas como OCCMundial y Computrabajo a principios de 2024 muestra que la inmensa mayoría solo especifica "mayor de 18 años". La decisión final recae en la empresa. Un candidato de 68 años que aplica para un puesto de vigilante o auxiliar administrativo debe ser evaluado por sus competencias, no por su edad. Rechazar a alguien solo por superar cierta edad, sin una justificación objetiva y relacionada con el puesto, podría constituir discriminación laboral.
Es crucial entender la diferencia: mientras no hay tope legal, algunas empresas podrían tener políticas internas. Sin embargo, la tendencia en el mercado formal, apoyada por datos de la STPS y el CONAPRED, es hacia la inclusión laboral de personas mayores. El valor real de una oferta para alguien de más de 60 años no solo es el sueldo bruto mensual (por ejemplo, $8,000 - $10,000 MXN para un puesto de entrada en retail, según datos sectoriales recientes), sino la estabilidad del contrato, las prestaciones de ley (IMSS, INFONAVIT, aguinaldo) y un horario compatible con su salud. El sueldo neto estimado, después de descuentos del IMSS e ISR, sería el monto a considerar para su presupuesto personal.

Yo trabajé como supervisor en un CEDIS de una cadena de supermercados en el Estado de México hasta el año pasado. En mi experiencia, para puestos operativos como pickers o ayudantes generales, la edad casi nunca fue un tema si la persona pasaba el examen médico. Tuvimos a un señor de 70 años, ex chofer, que trabajaba en el área de empaque 4 horas diarias, medio tiempo. Lo importante era que pudiera cargar bultos ligeros y seguir procedimientos. Su pago era semanal, alrededor de $1,200 MXN netos por esa jornada, más sus vales de despensa. El problema real no es la edad, sino si la empresa está dispuesta a hacer ajustes razonables en la jornada o funciones. Muchas prefieren no complicarse y filtran desde la solicitud de empleo, pero eso es más una de recursos humanos que una ley.

Estoy en un grupo de WhatsApp de vacantes en Guadalajara y constantemente suben ofertas para tiendas departamentales, restaurantes y como promotores. Casi todas dicen "18 a 60 años" o "18 a 65 años" en los anuncios informales. Es una barrera no escrita. Para un joven, eso no importa, pero para mi papá que busca trabajo a sus 67 y tiene experiencia como mesero, es un obstáculo. Él dice que en las entrevistas presenciales a veces le hacen caras cuando ve su año de nacimiento en el CV. Al final, consiguió algo en un pequeño restaurante familiar, sin IMSS, con pago por día. No es lo ideal, pero es lo que hay.

Como abogada laboral que asesora a trabajadores en la Ciudad de México, debo aclarar: la Ley Federal del Trabajo protege contra la discriminación por edad. Si una empresa como Mercadona o cualquier otra rechaza a una persona de 67 años únicamente por su edad, sin una de aptitudes médicas o funcionales, existe un fundamento para presentar una queja ante el CONAPRED o buscar asesoría en la PROFEDET. El artículo 3° de la LFT prohíbe establecer distinciones que restrinjan oportunidades. La "edad de jubilación" del IMSS (65 años) es solo para acceder a una pensión, no es una prohibición laboral. El riesgo para las empresas está en las demandas por despido injustificado si despiden a alguien por envejecer. Mi consejo es siempre firmar un contrato laboral que especifique claramente las funciones y prestaciones, sin importar la edad. Si en la entrevista preguntan por planes de retiro de manera sugerente, es una bandera roja.

Acabo de entrar a trabajar en un supermercado en Puebla como cajero. Tengo 19 años y en mi entrenamiento había una señora de fácil 60 años que también era nueva. Aprendió el sistema de caja igual de rápido que yo. La contrataron para el turno matutino. Platicando, me dijo que su sueldo bruto es el mismo que el mío, el salario mínimo más un bono por puntualidad, pero que para ella lo más valioso es tener el IMSS seguro otra vez. En este trabajo lo que más pesa es la actitud y la atención al cliente, no la fecha en tu CURP. Ella le cae mejor a los clientes grandes, la verdad.


