
En México, el sector de los servicios es, con diferencia, la mayor fuente de empleo, absorbiendo a más de 6 de cada 10 trabajadores. Según los datos más recientes de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI para el primer trimestre de 2024, la estructura del empleo se distribuye de la siguiente manera:
| Sector económico | Porcentaje de la población ocupada |
|---|---|
| Servicios | 61.7% |
| Comercio | 19.8% |
| Industria manufacturera | 16.5% |
| Actividades agropecuarias | 12.1% |
| 8.0% |
Esto significa que la gran mayoría de las vacantes que ves en plataformas como OCCMundial o Computrabajo pertenecen a este sector. Por ejemplo, un puesto como auxiliar administrativo en Guadalajara puede ofrecer un sueldo mensual bruto de entre $9,000 y $12,000 MXN, pero al restar las deducciones del IMSS, ISR y aportación al INFONAVIT, el sueldo neto que recibe el trabajador en su pago quincenal puede ser entre $3,800 y $4,900 MXN por quincena. Un factor clave que muchos candidatos pasan por alto al evaluar una oferta en servicios es el costo de traslado: trabajar presencial en Santa Fe, CDMX, puede implicar un gasto extra de $800 a $1,200 MXN a la semana en transporte, lo que reduce significativamente el ingreso neto real. La CONASAMI establece los salarios mínimos, pero en servicios, los ingresos reales suelen depender de comisiones y bonos, como en ventas o call centers, donde el sueldo base puede ser el mínimo y la diferencia la hacen las metas.

Cuando salí de la carrera, todos mis compañeros querían entrar a la industria en Querétaro, pero la verdad es que donde más rápido encontré chamba fue en servicios. Mandé como 15 CV a fábricas y ni me hablaron, pero para un puesto de ejecutivo en un call center en Monterrey me citaron a la semana. Al principio el sueldo base no era gran cosa, unos $7,500 al mes más bono por puntualidad y metas, pero al ser mi primer trabajo formal con IMSS e INFONAVIT, lo agarré. Lo que no calculé bien fue el gasto en camiones y comida, se me iban fácil $500 a la semana. A los seis meses salté a una empresa de logística como asistente, ya con home office híbrido, y ahí sí se notó el aumento real en mi bolsillo.

Como reclutadora para puestos de en una tienda departamental en Puebla, te puedo decir que el 80% de las vacantes que manejamos son del sector servicios. Buscamos vendedores, cajeros, supervisores de piso. La gente a veces se enfoca solo en el sueldo mensual que prometemos ($8,000 bruto más comisiones), pero no preguntan por el horario rotativo o si los vales de despensa están incluidos de ley. Una oferta con prestaciones arriba de la ley, aunque el sueldo neto sea un poco menor, casi siempre es mejor a la larga.

Trabajé 10 meses en una maquiladora en Tijuana en la línea de producción, era un trabajo pesado pero el pago semanal era puntual. Lo dejé por un jalé en un CEDIS (Centro de Distribución) como almacenista, que técnicamente ya es del sector de servicios de logística. Aunque la paga quincenal era similar, alrededor de $5,500 netos por quincena, la gran diferencia estuvo en las condiciones. En el almacén la jornada era más estable, turno matutino fijo, y la empresa era más estricta con las normas de la STPS, teníamos nuestro equipo de completo y las capacitaciones al día. En la manufactura a veces hacían mal las cosas con el cálculo de las horas extra. Para alguien sin estudios, moverse dentro del sector servicios, especialmente en almacenes o distribución, puede dar más estabilidad que la producción industrial pura.

Ahora con la pandemia muchos de servicios se volvieron remotos, pero no todos. Mi hermana es recepcionista en un consultorio en León y tiene que ir presencial todos los días. Yo, en cambio, conseguí un trabajo como asistente virtual para una empresa en CDMX, es home office al 100%. Ambos somos parte del sector servicios, pero la experiencia y los gastos son totalmente distintos. Ella gasta en gasolina y yo en luz e internet. Al final, el sector es enorme y diverso, desde el mesero en Cancún hasta el contador que trabaja desde su casa en Mérida.


