
La tasa de empleo en Guerrero es una de las más bajas del país, y el principal problema es la altísima informalidad laboral. Según datos del INEGI para el primer trimestre de 2024, la tasa de ocupación informal en el estado fue del 76.4%, la segunda más alta a nivel nacional. Esto significa que de cada 10 trabajadores guerrerenses, aproximadamente 7 u 8 no cuentan con un contrato estable, prestaciones de ley como IMSS e INFONAVIT, ni aguinaldo. La STPS reportó que, en contraste, durante los primeros meses de 2024 se registró una pérdida de miles de puestos formales en la entidad, lo que profundiza la precariedad.
| Indicador | Dato para Guerrero (2024) | Dato Nacional (1T 2024) |
|---|---|---|
| Tasa de Informalidad Laboral | 76.4% | ~55% |
| Tendencia de Empleo Formal | Pérdida neta (miles de puestos) | Crecimiento moderado |
Estos números se traducen en realidades concretas para quien busca trabajo ahí. Un sueldo mensual bruto anunciado de, digamos, $8,000 MXN en Acapulco o Chilpancingo, frecuentemente es sin IMSS, por lo que el sueldo neto sería el mismo $8,000, pero sin acceso a salud pública, sin aportes a tu AFORE y sin derecho a una liquidación en caso de despido. El costo-beneficio de aceptar una oferta así es bajo a largo plazo. La derivación original clave es que, al evaluar una vacante en Guerrero, más que el salario, hay que verificar por escrito si incluye las prestaciones de ley; de lo contrario, estás aceptando un riesgo financiero y de salud importante. La alta informalidad también presiona los salarios hacia abajo, incluso para los empleos formales.

Trabajé seis meses en un restaurante en la zona Diamante de Acapulco. Me pagaban $1,200 a la semana en efectivo, siempre llegaba el viernes, pero nunca vi un contrato. Cuando pregunté por el IMSS, el patrón me dijo que "así es aquí la mayoría" y que si quería seguro, me descontaban una parte de mi pago. Al final, me enfermé de la panza y tuve que pagar la consulta privada de mi bolsillo. Aprendí que en Guerrero, especialmente en de mesero, cocinero o vigilante, lo común es el puro efectivo semanal. Si quieres algo formal, casi tienes que buscar en las pocas cadenas grandes de hoteles o en el gobierno, y ahí la competencia está fuerte.

Como dueño de una ferretería pequeña en Chilpancingo, entiendo la queja de la gente, pero la realidad es otra. Si yo diera de alta en el IMSS a mis dos ayudantes, con sus sueldos, las cuotas se me irían como a $5,000 pesos extras al mes entre todo. Con lo justo que se vende, no me cierran los números. Por eso les pago su quincena en efectivo, les doy un poco más de lo del salario mínimo y les ayudo con los vales de despensa. Sé que no es lo ideal, pero es lo que permite la economía local. Muchos negocios aquí estamos en las mismas.

Soy de Iguala y me titulé como auxiliar administrativo. Mandé currículum a todas partes por tres meses y las únicas ofertas eran para trabajar de cajera en una tienda o de promotora, todas sin prestaciones y con horarios rotativos. Un primo que ya vive en Puebla me dijo que allá había más movimiento en parques industriales con contrato. Al final, me tuve que mudar. Extraño a mi familia, pero aquí tengo un sueldo mensual bruto de $9,500, con IMSS, INFONAVIT y mi aguinaldo seguro. Muchos compañeros de generación hicieron lo mismo. En Guerrero está muy complicado para los recién egresados conseguir algo estable, a menos que tengas una palanca muy buena en el sector público.

Para los contadores que llevamos nóminas de empresas en Guerrero, el tema es delicado. Constantemente los clientes (las empresas) quieren minimizar costos y presionan para tener a la mayoría "por honorarios" o con sueldos mixtos (una parte formal, otra en efectivo). Nuestro trabajo es asesorar que, aunque sea caro, es mejor tener a los empleados clave bien dados de alta en el SAT y en el IMSS para evitar una inspección de la STPS o una demanda laboral. Un finiquito mal calculado por no tener un salario registrado correctamente puede salir mucho más caro que las cuotas mensuales.


