
La regla 9-6-6 en China es un horario laboral extenso donde los empleados trabajan de 9:00 a.m. a 9:00 p.m., seis días a la semana, totalizando 72 horas semanales, una práctica que frecuentemente viola las leyes laborales chinas y, en contexto mexicano, contrasta con las normas de la STPS que limitan la jornada a 48 horas semanales. En México, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) establece que la jornada máxima es de 8 horas diarias y 48 horas por semana para tiempo completo, con descansos obligatorios, mientras que el INEGI reporta que, en 2023, el promedio de horas trabajadas por semana en sectores como manufactura o call centers ronda las 45 a 50 horas, aunque con variaciones por industria. Para ilustrar, si un trabajador en México tiene un sueldo bruto mensual de $12,000 MXN por 48 horas semanales, el ingreso por hora es de aproximadamente $62.50 MXN; bajo un esquema similar a 9-6-6 sin horas extra pagadas, ese valor caería a cerca de $41.67 MXN, reduciendo el sueldo neto tras deducciones de IMSS e INFONAVIT.

Yo trabajé como auxiliar administrativo en una oficina en Guadalajara y, aunque no era tan extremo como el 9-6-6, a veces nos hacían quedarnos hasta las 8 p.m. sin pago extra. Según mi experiencia, en México muchos empleadores en sectores como retail o logística prueban con horarios extendidos, pero si no está en el contrato, puedes negarte. Mandé mi CV a 10 empresas en un mes y, al final, elegí una con turno matutino de 9 a 6, lunes a viernes, porque el sueldo neto de $9,500 MXN mensuales más vales de despensa cuadraba mejor con mis gastos. En grupos de Facebook de empleo en Monterrey, veo quejas similares: gente en centros de distribución trabajando 60 horas semanales por un pago quincenal que no compensa el desgaste.

Como reclutador en Ciudad de México, veo que candidatos para puestos como vendedor o ejecutivo de call center a veces preguntan por los horarios, temiendo algo como el 9-6-6. Les explico que, por ley, la jornada aquí es de 48 horas máximo, y en nuestra empresa ofrecemos tiempo completo con turnos rotativos y pago de horas extra. Pero en industrias como la maquiladora en Tijuana, he escuchado de casos donde se presiona a trabajar más sin IMSS al día, lo que es una red flag. Siempre reviso el NSS y el contrato para evitar problemas.

Trabajé 8 meses en un call center en Puebla con un esquema que se acercaba al 9-6-6: turnos de 10 horas diarias, 6 días a la semana, pero al menos pagaban comisiones y bono de puntualidad. Mi sueldo bruto era de $11,000 MXN mensuales, pero con las horas extra, llegaba a $13,500 MXN netos, aunque el agotamiento era alto. Según datos de Computrabajo, en 2023, el 20% de los empleos en servicio al cliente en México exigen horarios irregulares, pero pocos cumplen con la prima vacacional o el reparto de utilidades. Ahora, como madre trabajadora, busco home office en Querétaro, priorizando flexibilidad sobre salario, porque el costo de traslado mensual de $1,200 MXN en transporte comía mis ahorros. En foros de OCCMundial, muchos de mantenimiento comentan que, si la oferta no incluye prestaciones de ley como IMSS e INFONAVIT desde el primer día, mejor declinar.

Recién egresado de en León, tuve una oferta como asistente con horario de 9 a 9, similar al 9-6-6, pero la rechacé después de calcular el sueldo por hora: $50 MXN brutos por 72 horas semanales, menos que el mínimo. En México, según PROFEDET, denunciar estas prácticas puede llevar a multas para la empresa, pero muchos jóvenes aceptan por necesidad. En mi caso, preferí un medio tiempo con pago semanal de $1,800 MXN y tiempo para estudiar, aunque el ingreso sea menor.


