
Sí, para elaborar un informe de entrevista se pueden emplear varias técnicas estandarizadas que mejoran la objetividad y la comparabilidad entre candidatos. La clave está en estructurar el informe en torno a competencias predefinidas y usar una escala de puntuación común, como la escala Likert de 1 a 5. Por ejemplo, tras una entrevista de incidentes críticos, anoto ejemplos concretos de comportamiento y los asocio a cada competencia evaluada. Esto evita descripciones vagas y facilita la toma de decisiones en equipo. Además, recomiendo incluir un resumen ejecutivo con los puntos fuertes y áreas de mejora, y un apartado de recomendación final (contratar, descartar o pasar a segunda ronda). Según un estudio de la Society for Human Resource Management (SHRM) de 2025, las empresas que emplean informes estructurados reducen un 30% los errores de selección. Para asegurar la fiabilidad, es útil añadir una tabla de como la siguiente:
| Competencia | Puntuación (1-5) | Evidencia concreta |
|---|---|---|
| Trabajo en equipo | 4 | Mencionó su rol en un proyecto con 8 personas y cómo resolvió un conflicto |
| Orientación a resultados | 3 | Logró objetivos, pero sin superar metas en el último trimestre |
| Comunicación | 5 | Explicó con claridad un proceso técnico complejo |
En mi experiencia, un informe bien redactado no solo sirve para el proceso de selección, sino que también es una herramienta de feedback para el candidato si se solicita.

Para mí, lo más práctico es usar una plantilla digital que tenga campos predefinidos: datos personales, impresión general, preguntas clave, respuestas literales y global. Así no te olvidas de nada. La clave es ser breve pero concreto: no escribir párrafos largos, sino viñetas con hechos observables. Por ejemplo, en lugar de "parece motivado", pongo "mencionó que lideró un proyecto sin recursos adicionales". Eso da más peso al informe.

Yo llevo años haciendo informes de entrevista y he aprendido que lo mejor es grabar la entrevista (con permiso) y luego transcribir solo las partes relevantes. Luego, en el informe, resalto con negrita las frases textuales del candidato. Así el informe es fiel y evita interpretaciones subjetivas. También añado un semáforo visual: verde (cumple), amarillo (duda), rojo (riesgo). Es rápido y a los jefes les encanta.

Desde mi punto de vista, el informe de entrevista debe ser colaborativo. Después de cada entrevista, comparto un borrador con el resto del equipo de selección y ellos añaden sus observaciones en un documento compartido. Así evitamos sesgos individuales. Luego, en la reunión de decisión, usamos ese informe como base para discutir evidencias, no opiniones. Para mí, esa es la única forma de que el informe sea realmente útil.

A mí me funciona combinar dos métodos: primero, una ficha rápida con los datos clave nada más terminar la entrevista (máximo 5 minutos), y después, un informe detallado al día siguiente, cuando ya he procesado la información. En la ficha incluyo tres palabras que resuman mi impresión (ej. "analítico, seguro, poco flexible") y en el informe completo desarrollo cada punto. Esto me da agilidad sin perder profundidad.


