
En una entrevista en México, evita mencionar defectos que sean críticos para el puesto, que muestren falta de ética laboral o que no puedas respaldar con un plan de mejora concreto. Tres ejemplos particularmente dañinos son: 1) Hablar mal de tu jefe o empresa anterior, pues el reclutador asumirá que harás lo mismo después; 2) Decir que te estresas fácilmente o que no trabajas bien bajo presión, ya que en mercados como el de CDMX o los call centers de Querétaro la carga laboral es una realidad; y 3) Mencionar que tu prioridad es el salario por encima del proyecto, lo que puede hacer dudar de tu compromiso. Según una encuesta de OCCMundial, el 67% de los reclutadores en México descarta candidatos que critican a sus anteriores empleadores. La STPS, en su NOM-035, enfatiza la importancia de entornos laborales sostenibles, por lo que admitir un manejo deficiente del estrés puede leerse como una futura fuente de riesgo psicosocial. La estrategia correcta es elegir una debilidad genuina pero no incapacitante, y enmarcarla dentro de un proceso de mejora activa.
Por ejemplo, para un puesto de auxiliar administrativo:
| Defecto a mencionar | Por qué es "seguro" | Cómo enmarcar la mejora (Acción concreta) |
|---|---|---|
| "Soy muy detallista y a veces me tardo más en revisar" | No compromete la integridad o la productividad básica. | "Estoy aprendiendo a usar listas de verificación y a asignar tiempos límite por tarea para ser más eficiente sin perder calidad." |
| "Me cuesta decir que no cuando me piden apoyo" | Muestra disposición, pero reconoce un área de crecimiento en priorización. | "Ahora uso una matriz de urgencia/importancia con mi supervisor para no sobrecargarme y cumplir con lo esencial primero." |
| "Me pongo nervioso al presentar a grupos grandes" | Común y no crítico para muchos puestos de back-office. | "Tomo un curso de oratoria en línea y practico en las juntas de equipo semanales para ganar confianza." |
El cálculo clave aquí no es de sueldo, sino de oportunidad. Un error en esta pregunta puede costarte una oferta de, digamos, $18,000 MXN brutos mensuales con prestaciones de ley (IMSS, INFONAVIT, aguinaldo). Si conviertes un defecto en una demostración de autoconocimiento y proactividad, aumentas significativamente tus probabilidades. Un reclutador de Guadalajara o Monterrey valora más la honestidad estructurada que una respuesta perfecta pero falsa.

Yo aprendí por las malas. En mi última búsqueda, para puestos de vendedor en tiendas departamentales, dije que "a veces era impuntual". Pensé que sonaba honesto. Error total. En las tres entrevistas siguientes, me hicieron preguntas trampa sobre horarios. Al final, no me llamaron de ninguna. Un amigo que es gerente de RRHH en una retail en Puebla me explicó: para ellos, eso no es un defecto, es una falta a la disciplina básica del turno. Ahora digo que me enfoco tanto en cerrar una venta que a veces descuido el reporte administrativo en el sistema, pero que ya uso alarmas en el teléfono para registrarlo al momento. Suena más a un exceso de celo por el cliente que a un problema de fondo.

Como reclutadora para posiciones de soporte técnico y desarrollo, la peor respuesta que he escuchado es "no tengo paciencia con gente que no sabe de tecnología". Para un puesto que es 50% atención al usuario, es automáticamente descalificante. No muestra intención de mejorar, sino un desdén por la función central. Es preferible mil veces escuchar "me pongo nervioso en entrevistas" y ver cómo el candidato se esfuerza por explicarse, que una declaración que revela poca empatía y nulo trabajo en equipo.

En operativos, como en almacenes o como chofer repartidor, hay que tener mucho cuidado. Una vez, en una entrevista para un CEDIS en el Estado de México, el encargado me preguntó directamente: "¿cuál es tu mayor falla?". Si hubiera dicho algo como "me distraigo fácilmente" o "no me gusta seguir procedimientos al pie de la letra", me hubiera ido ahí mismo. En esos jales la seguridad y la precisión son todo. Lo que dije fue: "Soy tan meticuloso con los inventarios que a veces reviso dos veces y me retraso un poco en la carga, pero ya he afinado mi método para ser rápido y no errarle". Conseguí el jale, con pago semanal y vales de despensa. La clave es que tu "defecto" en realidad espejee una virtud necesaria para el puesto, pero mostrando que tienes control sobre sus posibles desventajas.

Para los que trabajamos en call center, el clásico "me pongo nervioso al hablar en público" puede funcionar si lo sabes girar. Pero ojo, no es lo mismo hablar en público que atender una llamada. Yo lo adapté: "A veces, cuando es un cliente muy enojado, me concentro tanto en resolver el problema técnico que puedo sonar muy fría. Estoy practicando frases de empatía para conectar mejor antes de dar la solución". Así suena a que te importa la calidad de la interacción, no solo el ticket. Al final, en este jale el bono por calidad depende de eso.


