
Claro, te lo explico de forma directa: en España, a los empleados se les cobra principalmente el IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas) y las cotizaciones a la Social. El IRPF es un impuesto progresivo que se retiene cada mes de tu nómina según tu salario y circunstancias personales (hijos, discapacidad, etc.). Por ejemplo, si ganas 30.000€ brutos al año, tu tipo de retención puede rondar entre el 15% y el 20%, aunque varía mucho. Además, de tu sueldo bruto se descuenta un porcentaje fijo para la Seguridad Social, que en 2025 es aproximadamente el 6,35% para contingencias comunes, más un pequeño porcentaje para desempleo y formación profesional. En total, entre IRPF y Seguridad Social, puedes esperar una retención de entre el 20% y el 30% de tu salario bruto, dependiendo de tu situación. Si tienes un contrato temporal o en prácticas, los porcentajes pueden ser ligeramente distintos. La buena noticia es que luego, al hacer la declaración de la Renta, se ajusta si pagaste de más o de menos. Por ejemplo, si tienes deducciones por vivienda o donaciones, puede que te devuelvan algo. Aquí te pongo una tabla orientativa con los tramos de IRPF para 2026 (proyectados según la ley actual):
| Base liquidable (€) | Tipo aplicable (%) |
|---|---|
| Hasta 12.450 | 19 |
| 12.451 – 20.200 | 24 |
| 20.201 – 35.200 | 30 |
| 35.201 – 60.000 | 37 |
| Más de 60.000 | 47 |
Ten en cuenta que estos tramos son estatales y las comunidades autónomas pueden añadir sus propios tramos. Así que, en resumen, el impuesto principal que pagas como empleado es el IRPF, y además contribuyes a la Seguridad Social.

Pues mira, yo llevo años viendo nóminas y te digo que el impuesto que más duele es el IRPF, pero ojo, también hay que contar las cotizaciones a la Social. Lo que mucha gente no sabe es que el tipo de retención del IRPF no es fijo: cambia si tienes hijos, si estás casado o si tienes alguna discapacidad. Por ejemplo, un soltero sin hijos con 25.000€ brutos puede tener una retención del 16%, mientras que un casado con dos hijos y el mismo sueldo baja al 12%. Además, la Seguridad Social te quita un 6,35% para contingencias comunes, pero eso no es un impuesto, es una cotización que luego te da derecho a pensión, paro y baja médica. Vamos, que no es tan malo como parece.

Como extranjero que trabaja aquí, lo primero que me chocó fue el IRPF y cómo se retiene directamente. En mi país no era así. Además, hay un tema con los convenios de doble imposición: si eres residente fiscal en España, pagas aquí, pero si tienes ingresos en otro país, puedes evitar pagar dos veces. El año pasado, mi retención fue del 24% porque gané unos 28.000€ y no tenía hijos. Luego en la declaración me devolvieron 400€ porque había pagado de más. Mi consejo: revisa siempre tu situación familiar con tu gestor, porque un pequeño cambio puede ahorrarte dinero.

Yo soy autónomo, pero he sido empleado muchos años y te confirmo: el IRPF es el gran protagonista. Lo que mucha gente olvida es que las cotizaciones a la Social también cuentan como gasto para el empleador, pero para el trabajador son un descuento obligatorio. Si estás en un sector con convenio colectivo, a veces el tipo de retención es más bajo porque hay pluses exentos. Por ejemplo, las dietas o los gastos de viaje no tributan hasta cierto límite. Así que no te fíes solo del bruto anual; mira el neto mensual y


