
Sí, es completamente posible conseguir empleo si estoy embarazada, y además la ley en España me protege para que no me discriminen por ello. Lo primero que tengo claro es que el embarazo no puede ser un motivo de rechazo en un proceso de selección, según la Ley de Igualdad y la normativa laboral. Cuando empecé a buscar trabajo en mi tercer mes de gestación, me informé bien sobre mis derechos y preparé una estrategia.
En las entrevistas, decidí ser transparente desde el principio, pero sin que el embarazo se convirtiera en el foco. En lugar de ocultarlo, lo mencioné de forma natural, destacando mi compromiso y mi plan de continuidad laboral. Por ejemplo, en una entrevista para un puesto administrativo, expliqué que tenía previsto trabajar hasta el inicio de la baja maternal y que después volvería con la misma dedicación. La empresa valoró mi honestidad y me contrataron.
Aquí te comparto los pasos que seguí y que me funcionaron:
| Paso | Acción | Resultado |
|---|---|---|
| 1 | Investigar mis derechos (Ley de Igualdad, Estatuto de los Trabajadores) | jurídica |
| 2 | Preparar respuestas sobre mi disponibilidad y plan de vuelta | Mostrar profesionalidad |
| 3 | Elegir el momento adecuado para mencionar el embarazo | Evitar sorpresas en la negociación |
| 4 | Resaltar mis habilidades y experiencia por encima de mi estado | Centrar la atención en mi valor |
La clave está en no dejar que el embarazo eclipse mi perfil profesional. Si una empresa me rechaza por estar embarazada, estoy cometiendo una ilegalidad, y puedo denunciarlo. Pero en mi experiencia, la mayoría de las empresas responsables valoran la transparencia y la honestidad. Además, cada vez más compañías tienen políticas de conciliación y diversidad que ven el embarazo como algo normal. Así que sí, se puede, y yo soy prueba de ello.

Yo he estado en ambos lados de la mesa: como candidata embarazada y como parte de equipos de selección. Te digo que la mayoría de las empresas serias no discriminan por embarazo. Lo que buscan es compromiso y profesionalidad. Si muestras que tienes un plan claro para tu baja y tu reincorporación, les das tranquilidad. En mi caso, cuando entrevisté a una candidata embarazada, valoré muchísimo que ella misma sacara el tema y explicara cómo gestionaría el periodo de maternidad. Eso me pareció un signo de madurez. No todas las empresas son iguales, pero hay muchas que priorizan el talento sobre cualquier condición temporal.

Conozco casos de mujeres que fueron rechazadas tras anunciar su embarazo y luego ganaron demandas por discriminación. La ley es clara: el artículo 55 del Estatuto de los Trabajadores prohíbe cualquier trato desfavorable por embarazo. Si te ocurre, guarda todas las pruebas (correos, grabaciones si es legal, testigos) y acude a un sindicato o a la Inspección de Trabajo. Pero también hay empresas que actúan de buena fe: lo importante es no desanimarse y buscar organizaciones con políticas de igualdad. No todas las malas experiencias terminan en juicio, pero saber que tienes respaldo legal te da tranquilidad.

Cuando estaba embarazada de mi segundo hijo, me rechazaron en tres entrevistas seguidas. En una hasta me dijeron que "no era el momento adecuado". Me sentí fatal, pero no me rendí. Investigué empresas con reputación de inclusión y me presenté a una startup tecnológica. Hablé con la fundadora y le expliqué mi


