
No, no es demasiado tarde para trabajar a los 75 años en México, aunque la participación laboral en este grupo de edad es baja y enfrenta desafíos específicos. Según datos del INEGI para el cuarto trimestre de 2023, solo el 33.7% de las personas de 65 años y más son económicamente activas, una cifra que disminuye drásticamente al desagregar por edad avanzada. Sin embargo, la tendencia es creciente por necesidad económica y mayor esperanza de vida. Un factor clave es el tipo de ocupación: roles con flexibilidad horaria, trabajo por proyectos o que valoran experiencia profundizada tienen más viabilidad. La decisión debe considerar la pensión del IMSS o ISSSTE, si la hay, ya que trabajar podría complementar ingresos sin sustituirla, pero sí genera nuevas obligaciones patronales como el alta en el IMSS y pago de cuotas.
| Variable a considerar | Descripción / Ejemplo |
|---|---|
| Participación laboral (65+) | 33.7% (INEGI, T4 2023). Para 75+ el porcentaje es significativamente menor. |
| Modalidades viables | Asesorías por proyecto, consultoría freelance, atención al cliente en horarios reducidos (medio tiempo), trabajo remoto en tareas específicas, comercio familiar. |
| Impacto en prestaciones | Nuevo empleo genera derecho a IMSS, INFONAVIT, aguinaldo, vacaciones. La pensión por jubilación no se pierde, pero los ingresos se suman. |
| Barreras comunes | Sesgo por edad en reclutamiento, exigencia física en algunos sectores, adaptación a tecnología digital, ofertas que priorizan jornadas completas presenciales. |
La clave está en buscar nichos donde la experiencia acumulada sea un activo tangible, no un estereotipo. Por ejemplo, un contador jubilado podría realizar auditorías esporádicas para PyMEs, con un sueldo neto por proyecto que complemente su pensión. Según un estudio de OCCMundial sobre tendencias de empleo, aunque la contratación formal para mayores de 65 es limitada, hay demanda en sectores como la mentoría, la traducción o la custodia de información histórica en empresas familiares. El cálculo real debe incluir el costo-beneficio: un sueldo bruto mensual de, por ejemplo, $8,000 MXN por 20 horas a la semana, tras deducciones del IMSS y ISR, resultaría en un sueldo neto que podría rondar los $6,800 MXN, sumado al valor de las prestaciones de ley. Es crucial verificar que el contrato sea formal para tener acceso a salud y las prestaciones correspondientes.

Mi papá tiene 76 y consiguió trabajo el año pasado como vigilante en una bodega de abarrotes los fines de semana. Es un turno nocturno de 12 horas solo sábado y domingo, le pagan $600 MXN por cada día, en efectivo al final del mes. No tiene IMSS porque es un acuerdo directo con el dueño, un conocido. Para él es puro dinero extra porque ya tiene su pensión del ISSSTE, y dice que le ayuda a mantenerse activo y a no sentir que los días son todos iguales. Claro, es un trabajo light, solo está sentado en una caseta, pero le exigen estar alerta. Lo malo es que si se enferma, no hay incapacidad pagada, y él mismo tiene que buscar quién lo cubra. Para alguien en sus setenta, ese tipo de arreglos informales son comunes, pero hay que tener claro que no hay protección laboral.

En mi experiencia como reclutadora para un call center en Guadalajara, la de la empresa no permite contratar a personas mayores de 70 años para puestos de agente telefónico. Lo máximo que he visto es hasta 65, y ya es raro. El argumento de RRHH es el riesgo en la póliza de seguros y la supuesta dificultad para adaptarse a los sistemas nuevos. Sin embargo, para puestos de entrenador o supervisor de calidad, donde se valora la experiencia para manejar grupos, hemos hecho excepciones con personas de 68 o 69 años, pero con contratos por proyecto de 3 meses, no de planta. El sueldo es bueno, similar al de un supervisor junior, pero la incertidumbre de que no te renueven es alta.

Yo me jubilé a los 65 de una oficina de gobierno y a los 72, por necesidad, volví a buscar trabajo. Mandé mi CV a todo lo que pareciera administrativo en Computrabajo, pero en las entrevistas siempre notaba la duda cuando veían mi año de nacimiento. Al final, lo que funcionó fue no buscar "empleo" sino "asesoría". Soy ingeniero civil retirado y empecé a preguntar en constructoras pequeñas de Puebla si necesitaban alguien que revisara planos o cálculos de manera esporádica. Conseguí dos clientes fijos. Les facturo por mis servicios con mi RFC, trabajo desde mi casa unas 15 horas por semana en total y gano entre $4,000 y $6,000 MXN extra al mes, dependiendo de los proyectos. Es mucho menos de lo que ganaba, pero me da independencia y uso mi cerebro. El SAT me tiene como RIF, pago mis y yo gestiono mi propio seguro de gastos médicos. Para alguien mayor, el camino muchas veces no es ser empleado sino ser proveedor de servicios muy específicos.

Trabajo en una tienda de autoservicio en Monterrey y mi compañera de caja tiene 74 años. Es empleada de planta, con su IMSS y todo. Ella dice que lleva 25 años en la empresa y que no se quiere ir a su casa porque se aburre. La respetan mucho, es rápida con la caja y los clientes la quieren. Su sueldo bruto mensual debe andar por los $9,000 MXN más vales de despensa, y con su pensión, ella dice que vive bien. Pero es un caso excepcional, porque tiene antigüedad. Si ella entrara ahora a esa edad, dudo mucho que la contrataran para cajera. Es una lotería encontrar un empleador que valore la lealtad y la experiencia por encima de la edad.


