
Sí, una entrevista a las 7:30 a.m. puede considerarse temprano, pero es una práctica común y aceptable en sectores con jornadas que inician muy temprano, como la logística, la manufactura en maquiladoras o el comercio minorista, y no necesariamente una señal negativa sobre la empresa. La Ley Federal del Trabajo no regula el horario de las entrevistas, pero la STPS recomienda en sus guías que los procesos de selección respeten la dignidad del candidato. Según una encuesta de vacantes publicadas en OCCMundial y Computrabajo para posiciones operativas en el Estado de México y zonas industriales de Monterrey, entre el 15% y el 20% de las citas para primer filtro se agendan entre las 7:00 y las 8:00 a.m., buscando alinear la con el turno matutino real. Un dato clave es calcular el impacto logístico: si vives en la periferia de la CDMX y la entrevista es en un CEDIS de Tlalnepantla, debes considerar el costo real del transporte a esa hora (un viaje en Uber/Uber arriba de $150 MXN vs. $40 en metrobús) y el tiempo de traslado, que puede duplicarse comparado con las 10 a.m. Aceptar una entrevista tan temprana tiene un costo-beneficio: demuestra flexibilidad y puede darte ventaja si compites por una vacante, pero también evalúa si tú, como candidato, estarías dispuesto a un horario laboral de ingreso a las 6 o 7 a.m. de manera permanente. El sueldo ofrecido debe reflejar esta exigencia; por ejemplo, un puesto de almacenista con entrada a las 6 a.m. en Guadalajara suele ofrecer un sueldo bruto mensual entre $9,000 y $11,000 MXN, más vales de despensa y transporte, según datos de OCCMundial. Si la empresa insiste en una hora tan temprana de manera inflexible y sin considerar tu ubicación, podría ser un indicio de poca adaptabilidad en su cultura laboral.

A mí me tocó una entrevista a las 7:15 a.m. para un puesto de chofer repartidor en una empresa de bebidas en Puebla. La verdad, salí de mi casa a las 5:30 a.m. porque a esa hora ya pasan las primeras rutas de camión, y llegué con 20 minutos de anticipación. El reclutador llegó casi a las 7:40, pero me dijo que era para ver si aguantaba la presión de los madrugones, porque el trabajo empezaba a las 5 a.m. Quedé, pero el sueldo neto por quincena era de $4,800, y al final no acepté porque el costo de llegar tan temprano todos los días no me cuadraba con lo que pagaban. En esas vacantes de reparto es muy común que te citen al amanecer.

Como reclutadora en una armadora en Aguascalientes, a veces citamos a las 7:30 a.m. para entrevistas de operadores. No es por falta de consideración, sino porque a las 8:00 o 8:30 arranca el turno de producción y los que deben entrevistar al candidato están disponibles justo antes de que empiece la línea. Si el candidato llega tarde o se muestra muy afectado por la hora, es una señal de alarma para nosotros, ya que el puesto requiere puntualidad estricta a las 6:00 a.m. Siempre lo comunicamos claramente al agendar.

Para un recién egresado, una entrevista a las 7:30 a.m. fue un desafío de logística, pero lo tomé como parte de la prueba. Era para una pasantía en una oficina corporativa en Santa Fe, CDMX. Calculé que necesitaba estar en el metro Balderas a más tardar a las 6:45 a.m. para no quedarme atorado en el cambio a la línea 7. Lo positivo fue que a esa hora la oficina estaba tranquila y el entrevistador, un gerente, tenía tiempo para una plática más extensa sin interrupciones. Me ofrecieron el lugar y noté que la cultura era de empezar formalmente a las 8:30 a.m. Mi consejo es que si te citan tan temprano para una oficina, investigues si es la norma de la empresa o fue una excepción; pregunta discretamente sobre el horario habitual de entrada del equipo durante la entrevista.

Estoy buscando cambiar de trabajo y evito las entrevistas antes de las 9 a.m. La vez que acepté una a las 8 a.m. en un call center de León, todo fue apresurado: el reclutador llegó tomando café, yo medio dormido, y sentí que no di mi mejor impresión. Prefiero que sea en horario laboral normal, así ambos estamos en nuestro mejor momento. Si una empresa insiste en una hora excesivamente temprana sin una razón operativa clara (como un turno nocturno que termina a las 7 a.m.), puedo pensar que no valoran el balance vida-trabajo.


