
En México, los meses más difíciles para encontrar trabajo suelen ser diciembre, enero y la primera mitad de febrero, especialmente para puestos operativos, de , logística y servicios. Esta temporada combina cierres presupuestales, periodos vacacionales y una ralentización general en los procesos de contratación, creando un cuello de botella para quienes buscan empleo. Según datos del INEGI, la tasa de desocupación suele repuntar ligeramente en el primer trimestre del año, reflejando esta dificultad inicial. Un análisis de vacantes publicadas en OCCMundial muestra una caída significativa en diciembre y un repunte gradual que no se consolida hasta marzo. Para un puesto como auxiliar de almacén con un sueldo bruto mensual ofrecido de $9,000 MXN, el valor real se reduce al calcular el sueldo neto (aproximadamente $7,800 MXN después de descuentos de IMSS e ISR) y sumar el costo de traslado en una ciudad como Ecatepec, que fácilmente puede ser de $600 MXN al mes, dejando un ingreso neto disponible considerablemente menor. Aceptar una oferta en esta época puede implicar un periodo de prueba que termine justo cuando la actividad se normaliza, por lo que evaluar la estabilidad de la empresa es clave.
| Mes | Dificultad percibida (1=baja, 5=alta) | Comentario principal según datos de reclutamiento |
|---|---|---|
| Diciembre | 5 | Mínimo de publicaciones. Procesos congelados por cierres y festividades. |
| Enero | 4 | Presupuestos no liberados. Alta competencia por pocas vacantes. |
| Febrero | 3 | Reactivación paulatina. Buen momento para postularse antes de la oleada. |
| Marzo | 2 | Máxima actividad. Presupuestos aprobados y necesidad de cubrir metas del trimestre. |

Yo trabajé en un CEDIS en Tlalnepantla y justo me despidieron a mediados de noviembre, junto con otros 10 compañeros, para "ajustes de fin de año". La verdad, de diciembre a enero fue puro "le avisamos". Mandé como 15 solicitudes a la semana y nada. Los que sí contrataban era para temporada navideña nada más, con contrato de 3 semanas y sin prestaciones. No fue hasta después del Día de la Candelaria (febrero) que empecé a tener más entrevistas de verdad, para puestos fijos. Conseguí en una bodega de Tultitlán en marzo, con pago semanal.

Como reclutador para puestos de en tienda departamental, confirmo que diciembre y enero son los peores meses para buscar. Nosotros cerramos las vacantes desde el 15 de noviembre y no reabrimos hasta que se aprueba el presupuesto, a veces hasta febrero. Los CVs que llegan en esos meses se archivan, pero la competencia es feroz: para una vacante de cajero en enero, podemos recibir 200 postulantes en 3 días.

Para los recién egresados, enero es complicado porque compites con todo el mundo que renunció después del aguinaldo y con los que tienen más experiencia. Mi recomendación es usar diciembre para pulir tu CV, tomar un curso corto y hacer networking. Las ofertas buenas para perfiles junior empiezan a salir más en febrero-marzo. Una amiga que estudió contaduría se desesperó y aceptó un trabajo en enero como asistente con un sueldo muy bajo y sin seguro desde el primer día; a las dos semanas salió una mejor oferta pero ya no podía cambiar. Es mejor esperar un poco con tal de que el primer empleo te dé todas las prestaciones de ley (IMSS, aguinaldo, vacaciones) bien registradas.

En call centers bilingües es un poco distinto. Diciembre puede ser difícil porque hay menos capacitaciones, pero enero a veces hay campañas nuevas que requieren mucho personal. El problema es que son contrataciones masivas y pueden despedir igual de rápido. Lo he visto en campañas de en Querétaro. No confiaría en la estabilidad.


