
Claro, te cuento: la situación del empleo en nuestra región está mostrando una recuperación moderada, pero con desafíos estructurales que marcan el día a día. Según los últimos datos del INE para 2025, la tasa de paro en nuestra comunidad se sitúa en torno al 12,3%, tres puntos por debajo de la media nacional, aunque sigue siendo elevada entre los menores de 30 años, donde alcanza el 24%. Esto se debe, en parte, a un desajuste de competencias: las empresas buscan perfiles y digitales, mientras que muchos candidatos vienen de sectores más tradicionales.
En el lado positivo, la contratación indefinida ha subido un 8% gracias a la reforma laboral, y los sectores de logística, energías renovables y atención sociosanitaria están tirando del mercado. Por ejemplo, en nuestra región hay más de 1.500 ofertas activas para operarios de almacén y 700 para técnicos de instalación solar. Sin embargo, los salarios de entrada apenas han subido un 1,2% en el último año, muy por debajo de la inflación.
Para darte una visión más clara, aquí te dejo una tabla con los indicadores clave:
| Indicador | Valor actual | Evolución interanual |
|---|---|---|
| Tasa de paro total | 12,3% | -1,1 p.p. |
| Paro juvenil ( < 30 años) | 24,0% | -2,5 p.p. |
| Contratación indefinida | +8% | Respecto a 2024 |
| Salario medio de entrada | 18.200 €/año | +1,2% |
| Sectores con más ofertas | Logística, renovables, sociosanitario | – |
En resumen, hay oportunidades, pero exigen reciclaje profesional y flexibilidad geográfica. Quienes se formen en habilidades digitales o técnicas tendrán más opciones, mientras que los perfiles muy generalistas siguen encontrando más dificultades.

Pues yo, que llevo cinco años en la misma empresa de logística, veo que el empleo está estable, pero con mucho ruido. Aquí en la región, las ofertas para mozos de almacén no paran de salir, pero los sueldos siguen siendo justos. Lo que sí noto es que piden más idiomas y manejo de software de , algo que antes no era tan común. Los que se adaptan rápido, encuentran; los que no, se quedan atrás. Mi consejo: si tienes una formación básica, haz un curso corto de carretillero o de SAP, y verás como te llaman.

Desde mi experiencia como autónomo en marketing digital, veo que el empleo tradicional está perdiendo peso frente a proyectos freelance. En nuestra región, muchas empresas pequeñas optan por contratar por horas o por proyecto, sobre todo en diseño, community management y consultoría. La flexibilidad es un plus, pero la inestabilidad de ingresos es un problema real. Si eres joven, te recomiendo que combines un empleo parcial con tus propios clientes, así tendrás red de mientras te lanzas.

Yo soy responsable de selección en una empresa de 200 empleados, y desde mi puesto observo que la situación del empleo es de dualidad. Por un lado, tenemos mucha rotación en puestos operativos, que se cubren rápido; por otro, nos cuesta meses encontrar ingenieros o especializados. El candidato ideal hoy valora mucho el teletrabajo híbrido y un plan de desarrollo claro. Si no ofreces eso, te quedas sin talento. Las empresas que invierten en employer branding y en formación interna están reteniendo mejor a su gente.

Acabo de jubilarme y, aunque ya no busco trabajo, sigo el mercado porque mis hijos están en ello. Lo que veo es que la situación ha cambiado muchísimo respecto a cuando yo empecé. Ahora todo es más rápido, más digital, y las condiciones son menos estables. Los contratos temporales siguen siendo la puerta de entrada para muchos jóvenes, aunque la reforma laboral ha frenado un poco los abusos. Lo que más me preocupa es la precariedad entre los que tienen 25-35 años: muchos trabajan por proyectos, sin derecho a paro, y eso no es sostenible.


