
Claro, cuando hablamos de dar de alta a un empleado en el contexto de la contratación en España, el proceso clave es la afiliación a la Social. Para ser exactos, la respuesta es sencilla: antes de que la persona empiece a trabajar, debes comunicar su alta a través del sistema RED (Sistema de Remisión Electrónica de Datos) o, si eres autónomo con un solo empleado, mediante el portal Import@ss. El plazo máximo es el día anterior al inicio de la relación laboral. No hacerlo a tiempo puede generar recargos y sanciones.
Pero ojo, esto no es solo un trámite burocrático. Desde la perspectiva de reclutamiento y employer branding, una gestión rápida y correcta demuestra profesionalismo. Un estudio de Randstad Employer Brand Research 2024 indicó que el 68% de los candidatos valora una onboarding sin trabas administrativas. Por eso, recomiendo integrar el alta en la Seguridad Social como un paso más dentro del proceso de optimización de la contratación. Asegúrate de tener a mano el DNI, el número de afiliación (si ya lo tiene) y el contrato firmado. Si el empleado es extranjero, necesitarás su NIE y permiso de trabajo. La clave es la anticipación: prepara toda la documentación el día de la firma del contrato para que el alta esté enviada antes de las 24h.
| Aspecto | Recomendación |
|---|---|
| Plazo legal | Día anterior al inicio de la jornada |
| Herramienta | Sistema RED o Import@ss |
| Documentación | DNI/NIE, nº afiliación, contrato |
| Consecuencias de retraso | Recargos, sanción administrativa |
| Impacto en reclutamiento | Mejora la experiencia del candidato |
En mi experiencia, muchas startups pequeñas fallan aquí porque delegan el alta al último momento. Si estás construyendo una marca empleadora sólida, este detalle marca la diferencia.

Pues mira, para mí lo fundamental es no esperar al último minuto. Yo siempre lo hago así: en cuanto el candidato acepta la oferta verbal, le pido los datos básicos (DNI, número de Social) y preparo el borrador del alta. Así, cuando firmamos, solo tengo que pulsar «enviar». Evita nervios de última hora y el empleado se siente valorado. Además, si usas un software de RRHH que se integre con la Seguridad Social, te ahorras dolores de cabeza. Yo llevo así años y nunca he tenido una sanción.


