
Lo primero que tienes que hacer es adaptar tu solicitud a cada puesto concreto. No sirve de nada enviar el mismo currículum a todas las ofertas. Yo siempre empiezo por analizar la descripción del trabajo y extraer las palabras clave que buscan. Luego, personalizo mi carta de presentación para conectar mi experiencia con sus necesidades.
Un error común es rellenar los campos de un formulario online sin prestar atención. Muchas empresas usan sistemas de seguimiento de candidatos (ATS) que filtran currículums automáticamente. Por eso, es crucial usar un formato de currículum en PDF simple, sin columnas ni gráficos, y asegurarte de incluir las habilidades exactas que mencionan en la oferta.
La carta de presentación es tu oportunidad de destacar. En lugar de repetir tu CV, explica por qué te interesa esa empresa y cómo puedes resolver sus problemas. Investiga su cultura y valores para personalizarla.
He preparado una tabla con los elementos clave que reviso en mi solicitud:
| Elemento | Acción recomendada |
|---|---|
| Currículum | Adaptar experiencia y logros al puesto |
| Carta de presentación | Conectar con la misión de la empresa |
| Portfolio (si aplica) | Incluir enlaces a proyectos recientes |
| Perfil de LinkedIn | Actualizar y sincronizar con la solicitud |
| Formulario online | Completar todos los campos con precisión |
Por último, revisa la ortografía y gramática antes de enviar. Un error tonto puede hacer que tu candidatura pase desapercibida. Si tienes dudas, pide a alguien de confianza que lo lea.

Para mí, lo más importante es investigar bien la empresa antes de hacer la solicitud. Miro su web, sus redes sociales y pregunto a conocidos si saben algo del ambiente laboral. Luego, adapto mi currículum destacando las habilidades que más valoren en ese sector.
No olvido incluir una carta breve pero sincera explicando por qué quiero trabajar allí. A veces, añado un enlace a mi portfolio online si el puesto es creativo. Lo envío todo por la plataforma que indiquen, pero también busco el contacto de RRHH en LinkedIn para enviar un mensaje directo y educado.
La clave es ser constante y no desanimarse si no responden rápido. Cada solicitud es una oportunidad de aprender.

Mi enfoque es práctico y directo. Busco la oferta, leo los requisitos y si cumplo al menos el 70%, me presento. No me dejo intimidar por listas interminables de skills.
Personalizo el currículum cambiando el orden de las secciones para que lo más relevante aparezca primero. Si piden un vídeo de presentación, lo grabo en un entorno tranquilo y hablo claro de mi experiencia.
Lo último que hago es configurar alertas de empleo en portales como InfoJobs o LinkedIn para no perder ofertas interesantes. Así, cuando llega una nueva, ya tengo medio trabajo hecho.

Desde mi experiencia, la clave está en la redacción y el seguimiento. Al redactar la solicitud, evito frases hechas y me centro en resultados medibles. Por ejemplo, en lugar de decir "soy responsable", escribo "gestioné un equipo de 5 personas y cumplí los plazos en un 95%".
Después de enviar, espero unos 5-7 días laborables y, si no hay respuesta, envío un correo cordial preguntando por el estado. Eso demuestra interés y proactividad.
También actualizo mi perfil de LinkedIn con las mismas palabras clave de la oferta. A veces, los reclutadores buscan allí antes de abrir tu CV. Es un pequeño paso que puede dar mucho resultado.


