
Claro, te cuento mi experiencia. Incluir tu empleo actual en el currículum es clave para mostrar que estás activo y en crecimiento, pero hay que hacerlo con cuidado para no dar señales de inestabilidad. Lo primero que hago es poner el puesto actual con la fecha de inicio y, en lugar de una fecha de finalización, escribo «Actualidad» o «Presente». Así dejas claro que sigues trabajando allí. En la descripción, me centro en logros medibles y responsabilidades recientes, evitando mencionar proyectos que puedan comprometer la confidencialidad de mi empresa actual.
Un truco que me funciona es destacar cómo mi rol actual me ha preparado para el siguiente paso, usando verbos de acción en presente. Por ejemplo: «Gestiono un equipo de 5 personas y lidero la implementación de un sistema de de desempeño que mejoró la retención de talento un 15% en el último trimestre». Si tienes datos concretos, mejor. Aquí te pongo un ejemplo de cómo estructurarlo en una tabla para que quede visual:
| Aspecto | Recomendación |
|---|---|
| Fecha | «Enero 2024 – Actualidad» |
| Título | Especifica el cargo exacto, sin ambigüedades. |
| Logros | Usa números: «Aumenté la productividad del equipo en un 20%». |
| Confidencialidad | No reveles estrategias internas ni datos sensibles. |
También es importante no exagerar ni sonar desesperado por irte. Si estás buscando otro empleo, enfócate en el valor que aportas, no en lo que no te gusta de tu trabajo actual. Los reclutadores valoran la honestidad y la coherencia.

Yo lo hago así: pongo mi empleo actual al principio de la experiencia laboral, con el cargo actual y la fecha de inicio. En lugar de describir todo el historial, me centro en lo que hago ahora. Añado un par de logros recientes, como «Implementé un nuevo proceso de selección que redujo el tiempo de contratación en un 30%». Eso sí, evito mencionar que estoy buscando activamente; solo dejo que los resultados hablen por sí mismos. Me parece que así se ve profesional y actualizado.

Para mí, lo fundamental es ser honesto pero estratégico. En mi CV, incluyo el empleo actual con el nombre de la empresa, mi cargo y las fechas claras. Luego, en la descripción, escribo en presente para reflejar que sigo desempeñando esas funciones. No pongo «buscando nuevos retos» ni nada parecido. Si el reclutador quiere saber por qué busco, ya preguntará en la entrevista. Lo importante es que el currículum demuestre que soy un profesional activo y en evolución.

A mí me funciona tratar el empleo actual como un trampolín, no como un freno. Lo incluyo con normalidad, pero me aseguro de que la descripción refleje habilidades transferibles al puesto que quiero. Por ejemplo, si ahora trabajo en IT y busco un rol de , destaco proyectos donde lideré equipos o coordiné cronogramas. No pongo más de 3-4 puntos en la descripción para no saturar. Y siempre reviso que la redacción esté en presente, porque si pongo en pasado, parece que ya no trabajo allí. Eso confunde a los reclutadores.


