
Sí, claro, rellenar la fecha en una solicitud de empleo parece un detalle menor, pero te aseguro que es más importante de lo que crees. Si te refieres a la fecha de disponibilidad, la fecha de inicio o incluso la fecha en la que presentas la solicitud, cada campo tiene su propósito. Lo primero: nunca dejes la fecha en blanco. Si la aplicación online te pide una fecha de inicio, sé realista. Por ejemplo, si estás en proceso de selección, pon una fecha aproximada de 2 a 4 semanas después de la oferta. ¿Por qué? Porque los reclutadores usan ese dato para planificar la incorporación y la formación. Si pones “inmediata”, asegúrate de poder cumplirlo. Si ya tienes un trabajo, respeta tu preaviso legal (en España suele ser de 15 días, aunque puede variar según convenio).
En cuanto a la fecha de la solicitud en sí, muchas plataformas la generan automáticamente, pero si la tienes que escribir a mano, usa el formato día/mes/año (por ejemplo, 15/03/2026). Evita escribir solo el mes o el año, porque da sensación de desorganización. También he visto candidatos que ponen fechas pasadas (como si hubieran enviado la solicitud hace meses) y eso genera desconfianza. Otro aspecto clave: la fecha de finalización del contrato anterior. Si estás en paro o has terminado un proyecto, sé honesto. Los reclutadores verifican estos datos con referencias.
Un dato curioso: según un estudio de LinkedIn Talent Solutions 2025, el 67% de los reclutadores descartan candidaturas que tienen fechas inconsistentes (por ejemplo, una fecha de inicio anterior a la fecha de solicitud). Por eso, revisa que todo cuadre. Si tienes dudas sobre qué formato usar, mira la plantilla de la empresa o el país. En España, el formato oficial es DD/MM/AAAA.
| Tipo de fecha | Ejemplo correcto | Error común |
|---|---|---|
| Fecha de solicitud | 10/03/2026 | 03/10/2026 (confunde día y mes) |
| Fecha de disponibilidad | 01/05/2026 | “Inmediata” sin especificar |
| Fecha de fin de contrato anterior | 28/02/2026 | “Actual” si ya finalizó |
En resumen: precisión, coherencia y formato local. No le des más vueltas, pero tómatelo en serio. Un simple error de fecha puede hacer que tu CV acabe en la papelera virtual.

Pues mira, yo siempre pongo la fecha del día en que envío la solicitud, tal cual. Si es online, el sistema ya la pone, pero si es en papel, escribo “15 de marzo de 2026” sin abreviar. Lo que no hago es poner fechas futuras ni pasadas, porque queda raro. Una vez vi a un compañero que puso “01/01/2025” en enero de 2026 y el jefe de RRHH se lo señaló como falta de atención. Así que mi consejo: sé coherente con el momento actual. Y si te piden fecha de incorporación, calcula un plazo realista: dos semanas si estás libre, un mes si tienes que avisar.

Soy de los que creen que la fecha es un mero trámite, pero hay que hacerlo bien. Lo básico: usa el formato día/mes/año (por ejemplo, 10/03/2026). No te inventes una fecha de inicio si no tienes claro cuándo podrás empezar. Mejor pon “a convenir” o “según acuerdo” en el campo de texto libre, si existe. Si es una casilla obligatoria, pon una fecha con un margen de 2-3 semanas. Y ojo con las fechas de experiencia laboral: si pusiste “actualmente” en un trabajo que ya terminaste, es mentira y se nota. Los reclutadores lo comprueban.

Te hablo desde mi experiencia como reclutadora en una startup de Madrid. La fecha en el CV o en la solicitud es un filtro rápido. Si veo que la fecha de inicio es anterior a la fecha de envío, directamente lo descarto. También me fijo en la coherencia: si dices que estás disponible desde enero de 2026 pero envías la solicitud en marzo de 2026, me pregunto qué has hecho esos meses. No es un problema, pero explica el gap. Mi recomendación: sé preciso y no dejes espacios sin explicar. Si tienes un parón, pon “búsqueda activa” o “formación” en el período.

Para mí, lo más práctico es seguir el formato que pide la empresa. Si es un PDF editable, relleno la fecha con el día actual, pero si es un campo de texto, escribo “15/03/2026” sin espacios. En la fecha de disponibilidad, pongo “inmediata” solo si estoy sin trabajo; si no, calculo los 15 días de preaviso. Un truco: en plataformas como LinkedIn, la fecha de inicio se puede dejar en blanco, pero si es obligatoria, pongo el primer día del mes siguiente. Así evito errores. Y si tienes dudas sobre el formato, usa el español: día, mes y año con letras, queda más profesional.


