
Un repartidor autónomo que trabaja para SEUR en México puede facturar entre $18,000 y $30,000 MXN brutos al mes, pero su ingreso neto real, después de costos, suele ser significativamente menor, oscilando comúnmente entre $12,000 y $18,000 MXN mensuales. Esta variación depende críticamente de la zona de reparto (como el Estado de México o Monterrey), el tipo de vehículo, la eficiencia de las rutas y los acuerdos específicos de pago por paquete. Un cálculo realista debe restar entre un 30% y 50% de la facturación para gastos operativos como gasolina, , seguro del vehículo y, en muchos casos, una cuota por el uso de la plataforma o el renting de la unidad si no es propia. Según reportes de plataformas como OCCMundial y datos del sector logístico recopilados por INEGI, el ingreso neto promedio para un chofer repartidor de tiempo completo en empresas de paquetería a menudo se alinea con el salario mínimo profesional vigente o lo supera ligeramente, pero sin las prestaciones de ley como IMSS o aguinaldo, lo cual reduce su valor real. La decisión clave es evaluar el beneficio neto contra un empleo asalariado: un sueldo bruto de $15,000 MXN con prestaciones puede ofrecer mayor seguridad financiera a largo plazo que una facturación bruta de $25,000 MXN con altos costos variables y sin seguridad social.
| Concepto | Rango Mensual (MXN) | Notas |
|---|---|---|
| Facturación Bruta (Ingresos) | $18,000 - $30,000+ | Antes de impuestos y gastos. Puede incluir un componente fijo más variable por paquete. |
| Gastos Operativos Estimados | $6,000 - $15,000 | Incluye combustible, mantenimiento, seguros, amortización del vehículo o cuota de renting. |
| Ingreso Neto Aproximado | $12,000 - $18,000 | Lo que finalmente queda para el repartidor. Varía mucho con la gestión de costos. |

Trabajé casi un año como repartidor autónomo para una empresa similar a SEUR en Guadalajara. Facturaba alrededor de $22,000 MXN al mes en temporada normal, pero de eso se iban fácilmente $7,000 en gasolina y $3,500 en preventivo y llantas. Al final, lo que me quedaba limpio para pagar renta y comida era como $11,500, a veces un poco más si le metía horas extra los sábados. Lo más pesado no era la chamba, sino la incertidumbre: si el carro se descomponía, ese mes salía tablas o hasta negativo. Y olvídate del IMSS, una vez me torcí un pie descargando y todo salió de mi bolsillo. Si no tienes un buen colchón de ahorros para las emergencias, se vuelve muy estresante.

No te dejes llevar por el número grande que te digan de facturación. Pregunta siempre por el esquema de comisiones por paquete y si hay un apoyo fijo semanal. Pregunta también si el vehículo es tuyo o de ellos, porque eso cambia todo el cálculo. En mi experiencia, en la Ciudad de México, si no te queda un neto de al menos $1,000 MXN por día trabajado, después de gastos, no está tan bien como parece.

Muchos se enfocan solo en el ingreso, pero el contrato o convenio es clave. Como autónomo, normalmente firmas un acuerdo de servicios, no un contrato laboral. Eso quiere decir que tú eres responsable de tu RFC, de tus ante el SAT y de todas las obligaciones fiscales. La empresa no te retendrá nada, así que debes calcular y apartar para tus declaraciones. Además, al no haber relación laboral, no aplica el finiquito o liquidación si terminan la colaboración. Es un trabajo que puede dar flexibilidad, pero exige mucha disciplina administrativa y financiera. Antes de aceptar, es bueno consultar con un contador para dimensionar las obligaciones fiscales reales y no llevarte una sorpresa.

Para un recién empezado, lo más difícil es calcular bien los gastos. Te recomiendo llevar un control estricto las primeras quincenas: anota cada litro de gasolina, cada lavada, cada peaje. Así vas a ver tu verdadero neto. Y ojo con las rutas que te asignen; una zona con mucho tráfico o muy lejana al centro de distribución te va a consumir más combustible y tiempo, reduciendo tu ganancia por hora efectiva. A veces una ruta con menos paquetes pero más compacta es mejor.


