
En Cancún, un repartidor puede ganar entre $9,000 y $18,000 MXN mensuales brutos, dependiendo de si trabaja por plataforma, para una empresa local o por cuenta propia. El ingreso real varía mucho por el tipo de contrato, las propinas y los gastos operativos. Según datos de OCCMundial para el sector logística y transporte en Quintana Roo, el sueldo mensual bruto reportado para posiciones de reparto y mensajería oscila entre $10,500 y $15,000 MXN. Por otro lado, la STPS establece el salario mínimo profesional para conductores y ayudantes generales, que en la zona libre de la frontera sur (que incluye Cancún) es de $312.41 MXN diarios para 2024, equivalente a unos $9,372 MXN al mes por una jornada completa, sin incluir prestaciones superiores de ley. Un cálculo clave es el sueldo neto estimado: de un bruto de $12,000 MXN, tras descuentos de IMSS, INFONAVIT e ISR, el pago quincenal neto puede rondar los $5,200 a $5,400 MXN, es decir, unos $10,400 a $10,800 al mes. El ingreso por hora, en un trabajo de 48 horas semanales, sería de aproximadamente $62.5 MXN brutos, pero si el repartidor asume costos como gasolina, de su moto o auto y seguro, el valor real de su ingreso disponible puede reducirse significativamente. Aceptar una oferta de pago semanal fijo más comisiones suele ser más rentable que un sueldo mensual plano, especialmente en zonas hoteleras y de restaurantes con alta demanda de entregas.

Yo trabajé seis meses como repartidor para un restaurante de pizzas en la Zona Hotelera de Cancún. Mi pago era un sueldo base semanal de $1,800 MXN más propinas y un bono por entregas rápidas. En una quincena buena, especialmente en temporada alta de diciembre a abril, juntaba hasta $5,500 MXN netos entre todo, porque las propinas en dólares ayudaban mucho. Pero en temporada baja bajaba a unos $3,800. Lo pesado eran los gastos: gastaba casi $800 a la semana en gasolina para mi moto propia y el me lo descontaban de mi suelda si era algo grave. No teníamos vales de despensa, pero sí nos daban una comida al turno. Al final, aunque algunos días salía bien, la desventaja era el desgaste de mi vehículo y el riesgo de accidentes, que la empresa no cubría totalmente.

Acá en Cancún, si eres repartidor en bicicleta para apps como Rappi o Uber Eats en el centro o en Playa del Carmen, lo que ganas es muy variable. Un conocido que hace eso full-time dice que en una semana de 6 días puede sacar entre $2,500 y $4,000 libres, pero trabajando de 6 a 8 horas diarias en los horarios de más pedidos (comida y noche). Todo es por bonos y propinas, no hay sueldo fijo. La ventaja es la flexibilidad, pero cero prestaciones de ley como IMSS. Hay que estar al tanto de las zonas con incentivos de la app para maximizar el ingreso.

Desde la perspectiva de un gerente de un centro de distribución de una cadena de supermercados en Cancún, para el puesto de chofer repartidor con licencia tipo C, ofrecemos un contrato formal. El sueldo mensual bruto base es de $13,500 MXN, más un bono por productividad que puede sumar entre $1,000 y $2,000 extra al mes. El pago es quincenal. Incluye todas las prestaciones de ley: IMSS, INFONAVIT, aguinaldo, vacaciones con prima vacacional y vales de despensa de $350 quincenales. La jornada es de 8 horas diarias, turno matutino, de lunes a sábado. Proporcionamos la unidad de reparto y el combustible. Buscamos personas con experiencia mínima de un año en reparto y que conozcan bien las rutas de la ciudad y la zona hotelera. El proceso incluye verificación de antecedentes y examen de manejo. La estabilidad es la principal ventaja frente al trabajo por apps.

Un consejo para los que buscan entrar a reparto en Cancún: si es tu primer trabajo, considera empezar en una tienda de abarrotes o con flotilla propia. Aprendes las rutas sin el estrés de las apps y sueles tener un ingreso fijo semanal, aunque sea bajo (unos $1,800 a $2,000 por semana bruto). Así juntas experiencia para después aplicar a puestos en empresas de logística más grandes, donde el sueldo y las prestaciones son mejores. Evita los lugares que te pidan pagar por la “capacitación” o el uniforme, no es normal.


