
En México, una trabajadora del hogar (limpiadora) suele cobrar entre $80 y $150 MXN por hora, dependiendo principalmente de si es empleada de planta (con prestaciones de ley) o se contrata por hora de forma informal. El sueldo mensual bruto para una empleada de planta de tiempo completo (48 horas semanales) oscila entre $7,500 y $12,000 MXN, según la zona y las responsabilidades, pero su ingreso neto real es menor tras los descuentos del IMSS e INFONAVIT. En cambio, el pago por hora para servicios esporádicos o sin contrato formal suele ser más alto precisamente porque no incluye esas prestaciones.
Para darte una referencia clara, aquí hay un desglose basado en datos del mercado laboral mexicano:
| Modalidad de Contratación | Rango de Pago por Hora (MXN) | Observaciones Clave |
|---|---|---|
| Por hora (servicio informal) | $100 - $150 | Pago directo, sin prestaciones. Común en puntual o por días fijos a la semana. |
| Empleada de planta (tiempo completo) | Equivalente a $80 - $125 | Calculado sobre un sueldo mensual bruto. Incluye IMSS, aguinaldo, vacaciones, etc. |
La decisión entre contratar por hora o de planta tiene un cálculo de costo-beneficio claro. Pagar $120 MXN por hora de manera informal parece más barato a corto plazo, pero una empleada de planta con sueldo de $9,000 brutos al mes (equivalente a unos $104 MXN por hora en una jornada de 48 horas) recibe seguridad social, lo que es un derecho y, para el empleador, mitiga riesgos legales. Los datos del INEGI muestran que una gran parte del trabajo doméstico aún se realiza en la informalidad, lo que significa que muchas trabajadoras carecen de estas prestaciones a pesar de realizar la misma labor. Si buscas un servicio constante, formalizar la contratación, aunque implique un proceso administrativo, es la opción más segura y justa para ambas partes.

Yo contrato a una señora que viene dos veces por semana, 4 horas cada día, a mi casa en Querétaro. Le pago $150 MXN por hora, entonces son $1,200 a la semana. Es un arreglo directo, sin contrato. Ella trae sus propios productos de básicos, pero si necesito algo especial yo lo compro. Lo hablamos claro desde el principio: si no puede venir un día, me avisa con tiempo y reponemos el día después. Para mí funciona porque no necesito alguien de planta, y ella prefiere así porque tiene otros clientes. Eso sí, para tareas más pesadas como limpiar después de una fiesta o lavar ventanas exteriores, le ofrezco un poco más, unos $180 la hora, y queda en ella aceptar o no.

Trabajo como limpiadora en la Ciudad de México. Tengo dos tipos de ingresos: con mis clientes fijos de años, cobro $120 la hora y voy un día a la semana a cada casa. Con una app de servicios, los que tomo ahí pagan entre $90 y $110 la hora, pero la app se queda con una parte. La ventaja de mis clientes directos es la confianza y que a veces me dan vales de despensa o un aguinaldo voluntario en diciembre. Por la app consigo llenar huecos en mi agenda, pero el pago es menos. Lo ideal es tener una mezcla.

Como empleadora, decidí registrar a mi empleada del hogar en el IMSS. Su sueldo bruto es de $10,000 al mes por trabajar 6 horas al día, de lunes a viernes. Al hacer el cálculo, su sueldo neto queda en alrededor de $9,100, y mi costo mensual total sube a casi $13,500 cuando sumo todas las cuotas patronales (IMSS, INFONAVIT, riesgo de trabajo). Es un gasto significativo, pero para mí vale la pena por la tranquilidad. Ella tiene acceso a salud, a una cuenta de vivienda y sus derechos de vacaciones. Además, yo puedo deducir parte de estos gastos en mi declaración anual del SAT. El proceso con el IMSS fue engorroso al inicio, pero ahora solo es la renovación anual del seguro. Si la persona va a ser fija en tu hogar, te recomiendo presupuestar este costo extra desde el principio.

Si es un trabajo de una sola vez, como limpiar una casa después de una mudanza o para una ocasión especial, en Monterrey he visto que piden de $150 a $200 MXN la hora. El precio sube porque es un trabajo más pesado y no hay de que les vuelvas a llamar. Siempre pide un presupuesto por el total del trabajo, no solo por hora, para que no haya sorpresas. Y aunque sea un servicio puntual, queda por escrito qué incluye y qué no (ej. no incluye limpiar alfombras a profundidad). Un acuerdo claro evita malentendidos después.


