
Como propietario de una pequeña empresa en Madrid, sé bien que la de un empleado no es solo su salario bruto. El coste real para la empresa puede ser entre un 30% y un 40% adicional. Por ejemplo, si contrato a alguien con un sueldo bruto de 30.000 € al año, lo que realmente pago supera los 40.000 €. Esto incluye las cotizaciones a la Seguridad Social a cargo de la empresa, el seguro de accidentes, la formación profesional, el Fondo de Garantía Salarial y, por supuesto, las retenciones del IRPF que yo como empresa debo gestionar. Para que quede claro, aquí tienes una tabla con los conceptos principales sobre un salario bruto de 30.000 € anuales (datos orientativos para 2026):
| Concepto | Porcentaje aproximado | Importe anual (€) |
|---|---|---|
| Salario bruto | 100% | 30.000 |
| Cotización común (empresa) | 23,6% | 7.080 |
| Cotización desempleo (empresa) | 5,5% | 1.650 |
| Formación profesional | 0,6% | 180 |
| FOGASA | 0,2% | 60 |
| Accidentes de trabajo (media) | 1,5% | 450 |
| Total coste empresa | ~131,4% | ~39.420 |
Además, hay que sumar las pagas extras (si están prorrateadas o no) y posibles beneficios como seguros médicos o tickets restaurante. Lo esencial es que el coste total no es el salario que ve el empleado, sino una cifra muy superior. Por eso, al planificar la contratación, siempre calculo con un 1,3 veces el salario bruto como mínimo.

Desde mi experiencia como trabajador por cuenta ajena, siempre me sorprendo cuando veo mi . Lo que yo cobro neto es muy inferior a lo que la empresa gasta en mí. Por ejemplo, con un bruto de 30.000 €, a mí me llegan unos 22.000 € después de IRPF y mi parte de Seguridad Social. Pero la empresa paga más de 39.000 € como viste. La diferencia es un dinero que no veo, pero que va a protección social, desempleo y formación. Es importante entenderlo para valorar lo que realmente cuesta un puesto de trabajo.

Soy responsable de RR.HH. en una mediana empresa y gestiono la de 50 empleados. El error más común es pensar que solo hay que pagar el salario y las cotizaciones básicas. Hay que añadir las pagas extraordinarias, los seguros privados, los planes de pensiones, los cheques de comida, y el coste de las bajas por enfermedad (los primeros días los paga la empresa). En mi empresa, el coste real por empleado supera el 140% del salario bruto cuando incluimos todos los extras. Recomiendo hacer una simulación con el cálculo de coste total de plantilla cada año.

Como consultor especializado en costes laborales, lo que siempre digo a los empresarios es que calculen el Coste Total del Empleado (CTE). Para un salario bruto de 30.000 €, el CTE ronda los 40.000-42.000 €, dependiendo del sector y del tipo de contrato. Hay que incluir todos los gastos: salario, cotizaciones, formación, prevención de riesgos, y los costes indirectos (espacio de trabajo, herramientas, tiempo de ). Por eso, al fijar presupuestos, recomiendo aplicar un factor del 1,35 al 1,45 sobre el salario bruto. No olvides que los contratos bonificados o reducciones pueden bajar ese porcentaje.

Acabo de montar mi primer negocio con dos empleados y me llevé un gran susto al ver la primera . Pensaba que pagar 2.000 € brutos al mes a cada uno eran 4.000 €, pero la factura real fue de casi 5.300 €. No había contado con las cotizaciones, el seguro, ni las pagas extras prorrateadas. Mi consejo: antes de contratar, usa un simulador de la Seguridad Social o pregunta a una gestoría. También es clave saber que si el empleado está de baja, los primeros días los paga la empresa, así que mejor tener un colchón financiero. No te fíes solo del salario bruto; el coste real es mucho mayor.


