
En México, no existe un empleo directo "en la Antártida" pagado en pesos mexicanos por empresas o gobierno mexicano. Las oportunidades son a través de programas científicos internacionales o contratación por empresas extranjeras, con salarios que se negocian y pagan en moneda extranjera (como USD o EUR), sujetos a y conversión. Un ingeniero mexicano con experiencia podría aspirar a un contrato que, al cambiarlo a MXN, represente un sueldo mensual bruto equivalente entre $90,000 y $180,000 MXN aproximadamente, pero esto varía enormemente según el rol, la institución contratante y la duración.
Para contextualizar en el mercado laboral mexicano, un profesional con perfil para optar a esos puestos (ej. ingeniero en sistemas, investigador científico, logístico especializado) ya gana salarios altos a nivel nacional. Según el Observatorio Laboral de la STPS (con datos hasta 2023), un Físico o Astronómico con experiencia puede tener un ingreso promedio mensual de $33,000 MXN. Por otro lado, datos de OCCMundial para puestos de alta especialización en ingeniería o proyectos internacionales en 2024 muestran ofertas que van de $80,000 a $120,000 MXN al mes. La brecha con el equivalente antártico se explica por el pago de primas por aislamiento, riesgo y condiciones extremas.
Un cálculo estimado para un salario bruto anual de 150,000 EUR (como menciona la convocatoria australiana) sería:
| Concepto | Estimación en MXN (Tipo de cambio ~20 MXN/EUR) |
|---|---|
| Sueldo anual bruto equivalente | $3,000,000 MXN |
| Sueldo mensual bruto equivalente | $250,000 MXN |
| Sueldo neto mensual estimado (tras impuestos) | ~$180,000 - $200,000 MXN |

Un compa que es técnico en refrigeración y trabajó un año en una base por una empresa gringa. Le pagaban en dólares a una cuenta en USA, y cuando mandaba dinero a su familia aquí, le llegaban como $70,000 pesos libres al mes después de todos los y comisiones. Dice que el dinero se ahorraba fácil porque allá no hay en qué gastar, pero que los contratos son cortos, de 6 a 12 meses, y luego volver a buscar. Lo más pesado no era el frío, sino la lejanía de la familia y el internet limitado. Para alguien soltero y con ganas de juntar un buen capital para un depósito en Querétaro o poner un negocio, le sirvió mucho.

Desde RRHH en una firma de logística que ha mandado personal a proyectos en el extranjero, te digo: esos salarios altísimos en euros o dólares son brutos. Luego se descuentan del país contratante, a veces el seguro privado (que no es el IMSS), y la gestión de la transferencia internacional. Al candidato le llega un neto. Siempre se hace una carta oferta detallando si es pago semanal o mensual, el valor de los viáticos embebidos (como la comida y el cuarto), y las condiciones de repatriación. No es un sueldo típico en pesos que se compare con uno de operador de producción en Monterrey.

Yo estuve investigando esto porque soy biólogo recién egresado de la UNAM y vi una convocatoria. La , los puestos para latinos muchas veces son de apoyo logístico o de mantenimiento, no tanto de investigación pura a menos que tengas un posgrado y contactos. Los sueldos suenan impresionantes en euros, pero hay que ver el contrato: ¿es laboral o por honorarios? Si es por honorarios, tú te haces cargo de tus impuestos ante el SAT aquí en México, y eso le baja un buen al rendimiento. Además, considera que al regresar tendrás que reintegrarte al mercado laboral mexicano, y esa experiencia tan especializada no siempre la valoran igual en Guadalajara o Puebla. Puede ser un buen paso para juntar dinero, pero no para hacer carrera a menos que quieras quedarte en el circuito internacional.

Conozco a un chofer de tráiler que aplicó para llevar suministros en una base. Al final no se fue porque la oferta, aunque era buena en dólares, no incluía seguro de vida por el riesgo específico de la zona, y su familia no estaba de acuerdo. Dice que prefirió seguir en la ruta Monterrey-Tijuana, con su sueldo quincenal fijo más comisiones, sus prestaciones de ley y estar cada fin de semana en casa. A veces el sueldo neto no lo es todo.


