
En México, la jornada legal máxima para un médico es de 40 horas a la semana, según la Ley Federal del Trabajo, pero en la práctica, especialmente en hospitales públicos y de guardia, es común trabajar entre 48 y 72 horas semanales, con turnos que pueden extenderse hasta 24 o 36 horas continuas. La STPS establece que la jornada diurna no debe exceder las 8 horas, pero los contratos por turnos y las necesidades del servicio suelen modificar esto. Un médico general con un sueldo mensual bruto reportado de aproximadamente $25,000 MXN (según datos salariales de OCCMundial para 2024) puede tener un sueldo neto estimado de alrededor de $21,000 MXN después de descuentos de ISR, IMSS e INFONAVIT. Sin embargo, el valor real incluye prestaciones de ley como aguinaldo, vacaciones con prima vacacional y reparto de utilidades (si aplica), que pueden sumar el equivalente a 1.5 o 2 meses extra de salario al año. En instituciones como el IMSS o ISSSTE, aunque la base es de 40 horas, las guardias y horas extra son frecuentes, y el pago por estas últimas debe ser al doble, aunque no siempre se cumple. La diferencia entre aceptar un puesto en el sector público con base de planta y uno en una clínica privada pequeña radica en la estabilidad y prestaciones versus un horario potencialmente más controlado pero con menores ingresos y a veces sin todas las prestaciones.

Yo estuve de residente en un hospital de segundo nivel en Guadalajara y te digo que la ley de 40 horas es pura teoría. Nuestra jornada era de guardias cada tercer día, que significaba entrar a las 7 am y salir a la 1 pm del día siguiente, más el turno normal después de la guardia. Fácil sumábamos 100 horas o más por semana, y el pago por horas extra casi nunca llegaba completo. Lo que sí teníamos era la certeza de que después de la residencia las cosas podían mejorar, pero esos años son de pura supervivencia. Muchos compañeros buscaban chambas extra los fines de semana en consultorios privados para compensar el sueldo bajo.

Trabajo en un consultorio privado en Monterrey, asociado con otros dos doctores. Aquí sí se respeta más el horario, porque el consultorio cierra a una hora fija. Laboro unas 45 horas a la semana, puramente de consulta, sin guardias nocturnas. La paga es variable, depende de los pacientes que atienda, pero en neto me queda algo similar a lo que ofrecen en algunos hospitales, con la ventaja de que mi tiempo es más mío. Eso sí, yo mismo gestiono mis aportaciones al IMSS y el SAT, cosa que en un hospital te lo resuelven.

Soy pasante de medicina haciendo el servicio social en una comunidad rural de Puebla. Aquí el concepto de horario no existe, estás disponible siempre que te necesiten. Duermo en la clínica, atiendo partos de madrugada, todo. Son fácil 80-90 horas a la semana, pero el aprendizaje es intensivo y la beca que recibimos es fija, no por horas. Sabemos que es temporal, un año nada más, pero agota. Lo ves como una inversión para el CV y para sacar la cédula.


