
En mi experiencia trabajando en selección de personal, la definición más aceptada en España para una empresa mediana es la que establece la Unión Europea: aquella que tiene entre 50 y 249 empleados. También se considera el volumen de negocio anual: entre 10 y 50 millones de euros, o un balance general entre 5 y 43 millones.
Estos criterios los usa el Instituto Nacional de Estadística (INE) y la mayoría de las ayudas públicas. Para que te hagas una idea, aquí tienes una tabla comparativa:
| Tipo de empresa | Número de empleados | Volumen de negocio anual |
|---|---|---|
| Microempresa | < 10 | ≤ 2 millones € |
| Pequeña | 10 – 49 | ≤ 10 millones € |
| Mediana | 50 – 249 | ** ≤ 50 millones €** |
| Grande | ≥ 250 | > 50 millones € |
En mi día a día como reclutadora, veo que las empresas medianas suelen tener departamentos de RR.HH. más estructurados que las pequeñas, pero sin la rigidez de las grandes corporaciones. Esto las convierte en un objetivo ideal para profesionales que buscan crecimiento interno y estabilidad. Si estás analizando ofertas, fíjate en el tamaño: una plantilla de 50 a 249 personas suele implicar procesos de selección con varias fases, pero también una cultura más cercana.

Personalmente, cuando busco trabajo prefiero empresas medianas. Según lo que he visto en ferias de empleo, una empresa con entre 50 y 200 empleados suele tener mejor ambiente y posibilidades de promoción que una gigante. Además, los procesos de selección no son tan largos ni impersonales. Para mí, ese rango es el punto dulce entre estabilidad y flexibilidad.

Como consultor que ayuda a empresas a crecer, siempre recomiendo monitorizar el número de empleados. Cuando una compañía pasa de 49 a 50 trabajadores, cambia su clasificación a mediana y eso abre acceso a subvenciones y contratos públicos. También implica obligaciones laborales más exigentes, como tener un plan de igualdad. Por eso, muchas startups se quedan voluntariamente en 49 empleados para evitar esa carga.

He trabajado en una empresa de 120 personas y te aseguro que el reclutamiento cambia por completo respecto a una pequeña. Necesitamos procesos estandarizados y entrevistas estructuradas para no perder talento. Al mismo tiempo, tenemos menos burocracia que una gran compañía. Si eres candidato, busca empresas medianas si quieres responsabilidad desde el primer día sin perder el apoyo de un equipo de RR.HH.

Cuando fundé mi startup, soñaba con llegar a ser mediana. Según la normativa, una empresa mediana tiene de 50 a 249 empleados. Ahora mismo estamos en 35 y noto que al acercarnos a los 50 necesitamos contratar un responsable de talento y digitalizar la selección. Es un salto importante: pasas de gestionar personas a gestionar equipos y procesos. La clave es anticiparse a ese crecimiento.


