
Si estás pensando en abrir un restaurante bar, la respuesta rápida es que no hay un número fijo de empleados, pero la mayoría de los establecimientos de tamaño medio en España necesitan entre 6 y 12 personas para cubrir turnos básicos. Sin embargo, la cifra depende de factores como el aforo, el tipo de servicio (carta, buffet, solo barra) y el horario de apertura.
Para darte una orientación práctica, he preparado una tabla de referencia basada en datos del sector hostelero (Fuente: FEHR, 2025):
| Tipo de local | Aforo (personas) | Empleados mínimos recomendados | Puestos clave |
|---|---|---|---|
| Bar pequeño (solo barra) | Hasta 30 | 2-3 | 1 camarero, 1 cocinero, 1 ayudante |
| Restaurante bar mediano | 30-60 | 5-8 | 2 camareros, 1 jefe de sala, 2 cocineros, 1 ayudante de cocina, 1 limpiador |
| Restaurante bar grande | Más de 60 | 10-15 | 3-4 camareros, 1 maître, 3-4 cocineros, 1 pinche, 1 sumiller, 1 personal de |
Lo más importante es planificar la plantilla según la carga de trabajo. En un restaurante bar, los picos de demanda son fines de semana y festivos, por lo que muchos negocios optan por contratar personal fijo parcial (entre 20 y 30 horas semanales) y complementar con refuerzos temporales en eventos especiales. Además, la tasa de rotación en hostelería suele rondar el 30-40% anual, según datos de Randstad, así que es recomendable tener un proceso de selección ágil y una estrategia de employer branding para retener talento.
Desde el punto de vista de la optimización del proceso de contratación, te sugiero comenzar con un equipo mínimo viable (cocinero, camarero y encargado) y evaluar la demanda real durante los primeros tres meses. A partir de ahí, ajusta la plantilla con contrataciones basadas en entrevistas estructuradas y pruebas prácticas. No olvides cumplir con la normativa laboral española en cuanto a jornada máxima, descansos y convenio colectivo de hostelería.

Yo creo que con 4 personas bien organizadas puedes abrir las puertas, al menos al principio. Una para cocina, dos para sala y barra, y una que haga de encargado y cajero. Luego, si ves que no das abasto, contratas a más. Es mejor empezar con menos y luego escalar, que tener gente parada. En mi experiencia, los fines de semana necesitas refuerzo, pero con un equipo base pequeño y flexible, la no te come los beneficios. Eso sí, asegúrate de que todos sepan hacer de todo, porque en un bar pequeño todos remamos.

Para mí, la clave está en la estructura de turnos. Si abres de 12 del mediodía a 2 de la madrugada, necesitas al menos dos equipos de 4 personas cada uno (uno para la mañana y otro para la noche). Eso son 8 empleados fijos, más un coordinador de turno. Además, no olvides el personal de apoyo: y cocina suelen ser los que más horas requieren. En hostelería, el ratio de horas de trabajo por cliente es de aproximadamente 0,15 horas por comensal, así que si esperas 100 clientes al día, necesitas 15 horas de trabajo, es decir, 2-3 empleados a tiempo completo.

En mi opinión, lo mejor es externalizar algunas funciones al principio. Por ejemplo, la o la gestión de pedidos pueden hacerse con servicios externos, y así reduces la plantilla fija a 5 personas: jefe de cocina, dos cocineros, un camarero y un encargado de sala. Luego, según la demanda, contratas refuerzos temporales a través de agencias de trabajo temporal (ETT). Esto te da flexibilidad y evita costes fijos elevados. Recuerda que en España, el coste de un empleado incluye seguridad social, vacaciones y pagas extra, por lo que cada persona adicional supone unos 1.500-2.000 € al mes. Así que empieza con lo justo y ve creciendo.


