
Legalmente, estás obligado a guardar tus nóminas (recibos de ) por un mínimo de 5 años en México, pero para proteger tus derechos laborales y previsionales a largo plazo, la recomendación práctica es conservarlas de forma permanente, idealmente hasta después de gestionar tu pensión. El plazo de 5 años se basa en los periodos de prescripción que establecen la Ley Federal del Trabajo (para reclamaciones laborales ante la STPS o PROFEDET) y la Ley del Impuesto Sobre la Renta (para una posible revisión fiscal por el SAT). Guardarlas para siempre es crucial porque son la única prueba detallada de tu salario bruto, deducciones (IMSS, INFONAVIT, ISR) y antigüedad, necesaria para cálculos futuros.
| Finalidad / Ámbito | Plazo de Conservación Mínimo Legal | Razón Principal |
|---|---|---|
| Revisión Fiscal (SAT) | 5 años | Artículo 67 del Código Fiscal de la Federación. |
| Reclamaciones Laborales (STPS/PROFEDET) | 5 años | Artículo 516 de la Ley Federal del Trabajo. |
| Cálculo de Pensión (IMSS) | Toda la vida laboral | El monto se calcula con el promedio del salario base de cotización de las últimas 250 semanas (casi 5 años), pero discrepancias requieren comprobar historial completo. |
| Trámites de Crédito (INFONAVIT, bancos) | Últimos 12-24 meses | Suelen solicitar estados de cuenta y nóminas recientes para evaluación. |

Yo las guardo todas, desde mi primer trabajo como auxiliar administrativo en Puebla. Una vez, para un INFONAVIT, el banco me pidió las de los últimos 18 meses y ahí las tenía, en una carpeta en mi correo. También me sirvieron cuando cambié de chamba: en mi trabajo anterior en un call center de Monterrey, el sueldo era bajo pero teníamos bonos por metas. Al salir, en el finiquito no me calcularon bien la parte proporcional de esos bonos. Saqué mis nóminas de los últimos 6 meses, mostré los comprobantes de los pagos extra y pude arreglarlo con el de Recursos Humanos. Sin esos papeles, me hubieran pagado como $3,000 MXN menos. Ahora le digo a todos mis compañeros: guárdenlas, aunque sea en PDF en el celular.

Por el lado de la empresa, la ley nos exige guardar la de cada empleado por al menos 5 años. La STPS en una visita de inspección puede pedirlas para verificar que se pagaron salarios, horas extra, prestaciones de ley y aportaciones al IMSS correctamente. Si no las tenemos, es una multa segura. Nosotros en la oficina en Querétaro tenemos un archivo digital con respaldo físico. Para el trabajador, mi consejo es que las conserve siempre. He visto casos donde el IMSS no registra bien una incapacidad o el monto del salario base, y sin la nómina de ese mes, el empleado tiene problemas para que se lo corrijan.

Trabajo en el departamento de de una maquiladora en Ciudad Juárez y el proceso es claro: nosotros guardamos todo el expediente de cada trabajador (contrato, nóminas, altas y bajas del IMSS) por más de 10 años por política interna, aunque la ley pida 5. La razón práctica más importante para el empleado es la pensión. El sistema del IMSS a veces tiene lagunas. Para calcular tu pensión, toman el promedio de tu salario base de los últimos 5 años. Imagina que hace 8 años tuviste un buen puesto con un salario base más alto, pero en el sistema del IMSS aparece un número menor. Si no tienes tus nóminas viejas para demostrar el error, tu promedio baja y te jubilarás con menos dinero. Además, en una auditoría laboral, el inspector pide nóminas al azar. Si el trabajador también guarda las suyas, es una capa extra de protección para ambos. Recomiendo sacar una foto o escanear la nómina física y guardarla en la nube o en un correo dedicado, así no se pierden.

La verdad es que al principio, en mi primer trabajo de mesero en Cancún, las tiraba. ¿Para qué quería esos papeles si ya me habían pagado? Pero un día mi papá, que ya va a jubilarse, tuvo un problema con el cálculo de su salario promedio porque en una empresa de hace años no le dieron sus nóminas y el IMSS tenía otro dato. Verlo hacer trámites y vueltas me abrió los ojos. Ahora, aunque sea freelancer y facture, guardo todo comprobante de pago. Es un hábito. Para trámites, créditos o por si algo pasa, es tu historial. Empieza desde tu primera quincena.


