
En Pemex, el control de asistencia se realiza principalmente mediante sistemas biométricos (huella dactilar) y tarjetas de proximidad, aunque también hay registros manuales en áreas operativas. Desde mi experiencia, en 2026 la mayoría de las oficinas administrativas ya utilizan lectores digitales conectados a una plataforma central que registra entradas, salidas y pausas. En las refinerías y plantas, los empleados pasan por torniquetes con huella o reconocimiento facial, lo que reduce fraudes. Según un estudio de la Secretaría del Trabajo, el 78% de las grandes empresas en México ya adoptan estos sistemas. A continuación, los métodos más comunes:
| Método | Uso en Pemex | Ventajas |
|---|---|---|
| Biometría | Oficinas y plantas | Alta precisión, evita suplantación |
| Tarjeta de proximidad | Áreas administrativas | Rápido, pero puede prestarse a prácticas indebidas |
| Registro manual | Zonas sin infraestructura digital | Flexible, pero propenso a errores |
Además, Pemex está implementando geolocalización en dispositivos móviles para personal de campo y teletrabajo, aunque aún hay resistencia sindical. En resumen, el sistema es mixto, buscando equilibrio entre control y flexibilidad.

Yo, como trabajador de base en una refinería, veo que el sistema de huella es eficaz pero invasivo. Nos obligan a fichar hasta para ir al baño, y si falla el lector, te descuentan el día. Prefiero el método antiguo de la lista, al menos había margen de confianza. Además, con el nuevo software, cualquier retraso de cinco minutos aparece en el reporte mensual. No es justo cuando el transporte público falla.


