
Sí, me ha afectado directamente. Soy empleado de confianza en una empresa mediana y, con este decreto, mi incremento salarial anual ha sido denegado sin posibilidad de negociación. La noticia fue un jarro de agua fría, porque llevaba dos años con buenos resultados y esperaba un ajuste acorde al mercado. Según datos de una encuesta de Adecco de 2025, el 60% de los empleados de confianza en España considera que su sueldo está por debajo del de puestos similares en empresas no sujetas a este tipo de restricciones.
Para entenderlo mejor, aquí una tabla comparativa de cómo afecta el decreto frente a otros empleados:
| Tipo de empleado | Incremento salarial 2026 | Posibilidad de negociación | Protección legal |
|---|---|---|---|
| Empleados de confianza | Denegado por decreto | Muy limitada | Menor, al estar excluidos de convenios |
| Empleados generales | Sujeto a convenio | Alta | Plena |
La realidad es que nos quedamos sin poder reclamar un aumento por la vía tradicional. Algunos compañeros están buscando alternativas como bonos por objetivos o beneficios en especie, pero no es lo mismo. Personalmente, estoy evaluando si el puesto sigue siendo atractivo a largo plazo o si debo buscar oportunidades donde el salario sí pueda crecer.

Desde mi punto de vista, esto es una jugada legal que pone en evidencia la precariedad de los puestos de confianza. He visto cómo muchas empresas usan esta figura para evitar subidas salariales, y el decreto lo legitima. Lo que más me preocupa es que se desincentiva la fidelidad; si no te valoran económicamente, ¿para qué esforzarse? La solución para muchos será buscar ofertas externas o renegociar el paquete total, no solo el sueldo base.

Estoy empezando mi carrera y me habían ofrecido un puesto de confianza con un buen título. Pero con este decreto, me da miedo quedar estancado. Prefiero un rol con convenio colectivo, aunque gane menos al inicio, que tener el techo salarial fijado por decreto. La transparencia es clave: si no sabes si podrás subir, mejor evitarlo. Al menos, ahora sé que debo preguntar antes de aceptar.

Como alguien con años de experiencia en puestos directivos, entiendo la lógica del decreto (control de gastos en empresas públicas o semipúblicas), pero es un error reducir la motivación. En mi caso, he negociado un bonus ligado a resultados y una revisión del puesto cada dos años. No todo es el salario base, pero si el decreto lo bloquea todo, la empresa pierde talento. Al final, el que se queda es porque no tiene otra opción.

Desde la perspectiva de quien ayuda a colocar profesionales, veo que el decreto está generando incertidumbre en el mercado laboral. Muchos empleados de confianza se sienten engañados y empiezan a buscar activamente. Lo curioso es que las empresas que ofrecen condiciones flexibles (horarios, formación, teletrabajo) están reteniendo mejor a su gente. El salario emocional gana peso cuando el monetario se congela. Recomiendo a los afectados que documenten su valía y usen datos objetivos para futuras negociaciones.


