
Sí, ya contamos con Social para las empleadas del hogar, y desde la reforma de 2022 esto es obligatorio para todas las trabajadoras domésticas, independientemente de las horas trabajadas. La cotización cubre contingencias comunes (bajas por enfermedad, maternidad, etc.), accidentes de trabajo, desempleo y formación profesional. En 2026, las bases mínimas y los tipos siguen actualizándose, por lo que es clave que tanto empleadores como trabajadoras conozcan sus derechos y obligaciones.
Puntos clave para la contratación en 2026:
A continuación, una tabla con las bases mínimas orientativas para 2026 (según proyecciones oficiales):
| Concepto | Base mínima mensual (2026 estimada) | Tipo empleador | Tipo trabajadora | Total cotización |
|---|---|---|---|---|
| Jornada completa (40h/sem) | 1.260 € | 18,4% | 3,8% | 22,2% |
| Media jornada (20h/sem) | 630 € | 18,4% | 3,8% | 22,2% |
| Horas sueltas (ej. 10h/sem) | 315 € | 18,4% | 3,8% | 22,2% |
Importante: si ya tienes trabajadoras dadas de alta, revisa que las bases se ajusten a las horas reales. Desde 2026, la Inspección de Trabajo es más estricta con el cumplimiento, y las sanciones por no cotizar pueden superar los 3.000 € por trabajadora. Además, la cotización mejora la retención del talento porque las empleadas valoran tener protección social, lo que reduce la rotación en el servicio doméstico.

Como trabajadora del hogar, me alegra que desde 2022 ya tengamos Social. Antes era un drama: si me ponía enferma, no cobraba nada. Ahora, al estar dada de alta, tengo derecho a baja médica y a paro si me despiden. En 2026, las cotizaciones han subido un poco, pero compensa porque sé que mi jubilación está asegurada. Lo único que pido es que los empleadores lo hagan bien, sin trampas. Yo misma tuve que explicarle a mi jefa cómo dar de alta las horas, porque nadie le informó. Ahora estamos más protegidas, pero falta formación.

Desde el punto de vista legal, la obligatoriedad de la Social para empleadas domésticas supuso un cambio de paradigma. En 2026, la cotización se calcula por horas reales trabajadas, no por días, y el empleador debe declarar cualquier variación en el horario. Un error común es no actualizar las bases cuando la trabajadora aumenta horas, lo que genera descubiertos. También hay que tener en cuenta que el tipo de cotización incluye contingencias profesionales (accidentes en el hogar) desde 2023, lo que reduce riesgos para ambas partes. Recomiendo revisar el convenio colectivo aplicable y los boletines de cotización cada trimestre.

Como sindicalista, valoro que la Social para empleadas del hogar sea ya un derecho consolidado, pero en 2026 aún hay lagunas: muchas trabajadoras siguen en economía sumergida porque sus empleadores las presionan para no darlas de alta. Desde los sindicatos exigimos campañas de inspección más intensas y una reducción del tipo de cotización para pequeños empleadores, porque el coste puede ser una barrera. También pedimos que se equiparen las prestaciones (por ejemplo, el subsidio por desempleo) con las del régimen general. La protección existe, pero hay que hacerla efectiva.


