
Sí, es posible, pero no automático ni por una sola falta aislada; depende de si la falta está justificada y del patrón de ausencias. La Ley Federal del Trabajo (LFT) establece que el despido justificado requiere una "causa justificada" grave, como faltar más de tres veces en un período de treinta días sin permiso o sin causa justificada. La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) y la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (PROFEDET) son claras: una falta única e injustificada generalmente no constituye causa suficiente para un despido inmediato, a menos que cause un perjuicio material grave a la empresa o esté tipificada como tal en el reglamento interno de trabajo (que debe estar registrado ante la STPS). Muchos reclutadores en plataformas como OCCMundial señalan que, en la práctica, lo común es un proceso escalonado: primero una amonestación por escrito, luego una suspensión sin goce de sueldo, y el despido solo ante reincidencia. El cálculo clave para el trabajador es comparar el riesgo: perder un día de sueldo neto (por ejemplo, $400 MXN si gana $12,000 al mes) versus el costo de un posible despido injustificado, donde tendría derecho a una liquidación con tres meses de salario, prima de antigüedad y 20 días por año trabajado, además de su finiquito. Por ello, si la falta fue por enfermedad, es crucial notificar y posteriormente presentar el justificante médico ante el IMSS para que no cuente como injustificada.

Yo pasé por eso el año pasado en una maquiladora en Tijuana. Falté un jueves sin avisar porque mi hijo se enfermó de repente. Al día siguiente, mi supervisor me llamó a oficinas de RH y me dieron una amonestación por escrito que tuve que firmar. Me explicaron que según el reglamento interno, dos faltas injustificadas en un mes eran motivo de suspensión, y tres, de despido. No me despidieron, pero ese día no me lo pagaron, obvio. La de RH me dijo: "Para la próxima, aunque sea manda un WhatsApp al jefe directo, aunque sea a las 5 de la mañana, para que no quede como falta injustificada". En mi experiencia, si es tu primera vez y normalmente eres cumplido, no pasa de la amonestación, pero te quedas en la mira.

Como reclutadora en Guadalajara para puestos de call center y , te digo que la política varía mucho por empresa. Donde yo estoy, una falta injustificada activa una advertencia. La verdad, despedir a alguien entrenado por un día es una pérdida de dinero y tiempo. Pero si el puesto es crítico, como un operador de producción en turno nocturno que deja la línea parada, la presión para la acción es mayor. Lo que siempre revisamos es el historial: ¿es la primera falta en seis meses? ¿O es la tercera en un mes? Ese patrón sí puede llevar al despido con causa justificada. Mi consejo es conocer el reglamento interno de tu empresa.

El riesgo real no es solo legal, sino práctico. Aunque la ley te protege de un despido inmediato por un día, en muchas PYMES o informales (como mesero o ayudante general) el patrón simplemente te puede correr y retener tu finiquito, forzándote a ir a PROFEDET. Ese proceso puede tomar meses. Por otro lado, si estás en periodo de prueba (usualmente los primeros 30 a 180 días), las reglas son más flexibles para el empleador y una falta injustificada puede ser motivo suficiente para no continuar con tu contrato. También considera que faltar un lunes o un viernes seguido de un fin de festivo se considera "abandono de trabajo temporal" y es tomado con mucha mayor severidad, pudiendo configurar una causa más sólida para el despido. Si necesitas faltar, avisa de inmediato y presenta cualquier comprobante posible, aunque sea un recibo de farmacia.

Trabajo en un Oxxo en Monterrey y aquí es bien estricto. Un compañero faltó un sábado sin avisar porque se le pasó la fiesta. No lo despidieron, pero le quitaron el bono de puntualidad de esa quincena (como $500 pesos) y le dieron "suspendido" un día sin sueldo. Para la gerente, la falta no fue el problema mayor, sino que no contestó el teléfono. Eso lo hizo ver como poco confiable. A la siguiente semana, le cambiaron el turno al más pesado. A veces la consecuencia no es el despido, sino que te hagan la vida pesada para que renuncies tú.


