
La edad de jubilación ordinaria en España para 2026 es de 66 años y 6 meses, siempre que la persona haya cotizado al menos 38 años y 3 meses. Si se han cotizado más de 38 años y 3 meses, la jubilación puede ser a los 65 años. Esta es la respuesta clara según la normativa de la Social. Pero, ¿es esa la edad ideal para que una empresa planifique la salida de un empleado? Desde mi experiencia, no hay una única respuesta. Depende del sector, la carga física del puesto y la estrategia de retención de talento.
En muchos sectores tecnológicos, por ejemplo, veo que empleados con más de 60 años son activos clave por su experiencia, y las empresas optan por jubilaciones parciales o flexibles para retener su conocimiento. En cambio, en trabajos físicos (construcción, logística), la edad óptima suele ser más temprana, alrededor de los 60-63 años, para evitar riesgos de salud y pérdida de productividad. Los datos oficiales de 2024 indican que la edad media efectiva de jubilación en España es de 64,8 años, muy por debajo de la edad legal. Esto se debe a jubilaciones anticipadas voluntarias o forzadas por reestructuraciones.
| Tipo de jubilación | Edad mínima en 2026 | Requisitos de cotización |
|---|---|---|
| Ordinaria (con 38+ años cotizados) | 65 años | 38 años y 3 meses |
| Ordinaria (con menos de 38 años) | 66 años y 6 meses | 36 años y 6 meses |
| Anticipada voluntaria | 64 años (con 35 años cotizados) | 35 años |
| Anticipada involuntaria (despido) | 62 años (con 33 años cotizados) | 33 años |
Para un empleador, lo más inteligente es no fijar una edad rígida. En lugar de preguntar "¿a qué edad se debe retirar?", recomiendo preguntarse "¿cómo podemos facilitar una transición gradual que beneficie a ambas partes?". Las empresas que implementan programas de mentoría senior y jubilación flexible reducen la fuga de conocimiento y mejoran el clima laboral. La clave está en evaluar caso por caso, teniendo en cuenta la capacidad, la motivación y la salud del empleado.

Yo creo que la edad de jubilación debería ser flexible, pero en mi empresa fijamos un máximo de 65 años para puestos operativos, porque después de esa edad el rendimiento físico baja. En , sin embargo, tenemos a un compañero de 68 años que es un crack en procesos contables. No hay una talla única. Lo que sí es claro es que obligar a alguien a retirarse solo por cumplir años puede ser un error si esa persona sigue aportando valor. Por eso, desde mi punto de vista, la edad ideal es la que acuerdan empleado y empresa, siempre dentro de lo legal.

Para mí, la pregunta va más allá de la ley. La edad de retiro ideal es cuando el empleado ya no disfruta su trabajo o su salud se resiente. He visto a muchos compañeros jubilarse a los 63 con una pensión reducida pero felices, y a otros a los 70 porque su trabajo era su vida. En 2026, la edad legal subirá, pero lo importante es que la empresa tenga un plan de sucesión y traspaso de conocimiento antes de que el empleado se vaya. Así, cuando llegue el momento, sea a los 60 o a los 67, la transición sea natural.

En mi sector, el retail, la rotación es alta y la edad media baja. Para mí, la edad de retiro de un empleado depende de su capacidad de adaptación al cambio. Un empleado de 60 años que se niega a usar nuevas tecnologías puede ser un lastre, mientras que otro de 67 que se actualiza constantemente es un activo. La tendencia en España es que las empresas eviten jubilaciones forzosas y en su lugar ofrezcan jubilaciones parciales con reducción de jornada. Así, el empleado se va retirando poco a poco, y la empresa tiene tiempo para formar a su reemplazo. Sin duda, el mejor escenario es una a partir de los 58-60 años.

Desde mi experiencia laboral, lo que he visto es que la edad de retiro no debería ser un número fijo, sino una decisión basada en el rendimiento y la motivación. En 2026, con la edad legal en 66 años y medio, muchas empresas están implementando programas de prejubilación a los 63 para renovar plantillas. Sin embargo, también hay casos de empleados que piden seguir trabajando hasta los 70. La clave está en que la empresa tenga una de diálogo temprano: a los 58-60 años, sentarse con el empleado y hablar de sus planes. Así se evitan sorpresas y se garantiza una salida digna, ya sea a los 62, 65 o 67.


