
Claro, la respuesta directa es que la destrucción de un CD con datos confidenciales de empleados o candidatos debe realizarse siguiendo un protocolo de documentado para evitar filtraciones y cumplir con el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). En mi experiencia, lo primero es identificar si el CD contiene información sensible (CVs, evaluaciones, datos bancarios). Si es así, no basta con romperlo a mano o tirarlo a la basura. Hay que usar una destructora certificada que triture el disco hasta convertirlo en polvo, o contratar un servicio externo de destrucción de datos. Además, es clave dejar constancia escrita del proceso: quién lo hizo, cuándo y ante qué testigo. Esto protege tanto a la empresa como al empleado encargado. Recuerdo un caso en el que un responsable de RR.HH. simplemente rayó un CD y lo tiró; meses después apareció información en un vertedero local. Por eso, hoy en día muchas empresas incluyen en su manual de onboarding y offboarding una cláusula específica sobre eliminación segura de soportes físicos. Si eres el empleado asignado, pide siempre instrucciones por escrito y no aceptes hacerlo sin supervisión. La confianza no es excusa para saltarse los procedimientos.
Para que quede más claro, aquí tienes un resumen de los métodos recomendados según el tipo de soporte:
| Tipo de soporte | Método de destrucción recomendado | Nivel de seguridad |
|---|---|---|
| CD/DVD estándar | Trituradora de discos (partículas < 2 mm) | Alto |
| CD/DVD con datos sensibles | Incineración controlada o servicio certificado | Muy alto |
| Disco rayado manualmente | No recomendado (puede recuperarse) | Bajo |
En definitiva, la destrucción de un CD no es un trámite menor; es un paso crítico en la gestión de datos personales. Si tienes dudas, consulta con el delegado de protección de datos de tu empresa.

A mí me pasó algo parecido en mi anterior trabajo. Me pidieron que destruyera unos CDs de copias de de candidatos. Yo los rompí en trozos pequeños y los tiré a diferentes contenedores. Meses después, un compañero me dijo que había visto trozos de esos CDs en el parking. Fue un susto enorme. Ahora sé que hay que usar una máquina destructora o llevarlos a una empresa especializada. No es broma: una mala destrucción puede costar una multa de hasta 20 millones de euros según el RGPD. Así que si te encargan esto, no lo hagas a la ligera.

Yo creo que el problema no es solo el CD, sino la cultura de la empresa. Si te encargan destruirlo sin darte instrucciones claras, es que no tienen un protocolo de . En mi sector, cuando un empleado se va, se entrega un checklist de salida que incluye cómo destruir soportes físicos. Si no existe ese checklist, pídeles que lo creen. No aceptes responsabilidades sin un respaldo por escrito. Además, graba un vídeo o haz una foto del proceso como prueba. Así te cubres las espaldas.

Desde mi punto de vista, la clave está en la trazabilidad. No solo hay que destruir el CD, sino registrar cada paso. En mi empresa, cuando un empleado recibe la tarea de destruir un CD, rellena un formulario con la fecha, hora, tipo de soporte, método usado y firma de un supervisor. Luego se archiva ese registro durante cinco años. Eso es lo que exige la ley. Si no haces eso, cualquier inspección de la Agencia de Protección de Datos puede considerarlo una negligencia. Así que no es solo "destruir", es documentar.

En mi opinión, lo mejor es no tener


