
Si eres empleado en España, en 2026 la cantidad que te quitan de depende de tu salario bruto y de las cotizaciones a la Seguridad Social. De forma general, entre el 25% y el 30% de tu sueldo bruto se destina a retenciones del IRPF y a la cotización de contingencias comunes. Por ejemplo, con un salario bruto anual de 30.000 €, pagarías aproximadamente unos 7.500 € en total. Esto incluye tanto el IRPF (que varía por tramos) como la cuota del empleado a la Seguridad Social (6,35% en 2025, con un posible ajuste mínimo en 2026).
Para que te hagas una idea más clara, aquí tienes una tabla con los tramos del IRPF que se aplican a nivel estatal en 2025 (se esperan cambios similares para 2026, con posibles actualizaciones por inflación):
| Base liquidable (€) | Tipo estatal |
|---|---|
| Hasta 12.450 | 19% |
| 12.450 – 20.200 | 24% |
| 20.200 – 35.200 | 30% |
| 35.200 – 60.000 | 37% |
| 60.000 – 300.000 | 45% |
| Más de 300.000 | 47% |
A esto hay que sumar el tipo autonómico (que varía según la comunidad). Además, la base de cotización a la Seguridad Social se calcula sobre tu salario bruto mensual, y el porcentaje que pagas como empleado es del 6,35% (más un 0,1% para formación profesional y desempleo, que en total suma un 6,45% aproximadamente). En 2026, ese porcentaje podría subir ligeramente, pero sigue siendo una referencia sólida.
Así que, si ganas 1.500 € brutos al mes, tu retención de IRPF rondará el 10-12% (dependiendo de tu situación personal) y la Seguridad Social te quitará unos 96 €. En total, perderás cerca de 250-300 € de tu nómina. Lo importante es que no todo es pérdida: la Seguridad Social te da derecho a pensión, desempleo y baja médica, y el IRPF financia servicios públicos. Por eso, al negociar tu salario, siempre mira el neto mensual, no solo el bruto.

Yo empecé a trabajar con 22 años, justo con el salario mínimo. La verdad es que cuando ganas poco, los son casi insignificantes. En 2026, con el SMI alrededor de 1.200 € brutos al mes, te quitan apenas un 2-3% de IRPF (porque tienes mínimos personales) y la Seguridad Social te come unos 77 €. Al final, te quedan unos 1.100 € netos. No duele tanto, pero el problema es que luego no ahorras nada. Mejor que suba el sueldo, aunque entonces pagas más, pero al menos llegas a fin de mes.

Llevo 20 años en la misma empresa y mi salario ya supera los 50.000 € brutos. En mi caso, me quitan casi un 40% entre IRPF y Social. El tramo estatal del 37% más el autonómico (vivo en Madrid, que es de los más bajos) hace que mi retención sea de unos 1.200 € al mes. Pero tengo ventajas: puedo deducir aportaciones a planes de pensiones, lo que reduce la base. Si aporto 1.500 € al año, me ahorro unos 600 € en impuestos. No es mala estrategia para los que estamos en tramos altos.

Estoy viendo ofertas de trabajo en distintas comunidades y me he dado cuenta de que los varían mucho. Por ejemplo, en Cataluña el tramo autonómico es más alto que en Andalucía. Para un sueldo de 35.000 €, en Barcelona te quitan unos 9.500 €, mientras que en Sevilla serían 8.800 €. Esa diferencia de 700 € al año es un plus para vivir. Además, algunas comunidades tienen bonificaciones para familias numerosas


