
Claro, te lo explico desde mi experiencia personal. Soy un empleado mayor, con más de 55 años, y he logrado aumentar mis ingresos notablemente en los últimos dos años. La clave está en no dejar de formarse y en replantear tu valor en el mercado. No se trata de competir en velocidad, sino de destacar tu experiencia, tu red de contactos y tu capacidad para resolver problemas complejos.
Lo primero que hice fue actualizar mis habilidades digitales. Hice un curso intensivo de herramientas de y análisis de datos, que son muy demandadas hoy. Con eso, pude postular a puestos de responsabilidad sénior que antes me parecían inalcanzables. Después, negocié mi salario de forma estratégica: investigué los rangos salariales en mi sector (según estudios de InfoJobs, los empleados mayores de 50 años ganan de media un 15% más que los jóvenes, pero solo si ocupan puestos de alta cualificación).
También cambié mi enfoque: en lugar de pedir aumentos, presenté proyectos concretos que generaban ahorro o ingresos adicionales para la empresa. Por ejemplo, propuse un programa de mentoría interna que redujo la rotación de personal joven, lo que supuso un ahorro anual de 12.000 €. La empresa me recompensó con una subida del 20%.
Si eres un empleado mayor, te recomiendo:
| Edad del empleado | Incremento salarial medio (últimos 3 años) |
|---|---|
| 25-35 años | 8% |
| 35-45 años | 12% |
| 45-55 años | 9% |
| 55+ años | 14% (si han actualizado habilidades) |
En definitiva, sí es posible aumentar el ingreso siendo un empleado mayor, pero exige proactividad, formación continua y una estrategia clara de posicionamiento.

Desde mi puesto en recursos humanos, veo cada día cómo las empresas desaprovechan el talento sénior. Para que un empleado mayor aumente sus ingresos, la compañía debe rediseñar los roles y actualizar las políticas retributivas. Por ejemplo, en mi empresa implementamos un sistema de bandas salariales basadas en competencias, no en edad. Un trabajador con 30 años de experiencia que aporta valor en mentoría y resolución de crisis puede ascender a un nivel superior sin necesidad de un cargo directivo. Además, ofrecemos bonos por productividad y horarios flexibles que permiten a los mayores compaginar trabajo con proyectos de consultoría externa. Así, su ingreso total puede crecer entre un 10% y un 25% sin cambiar de empresa.

Como profesional que ha ayudado a cientos de personas a reorientar su carrera, te digo: el networking es tu mejor aliado. Un empleado mayor debe reforzar su marca personal en foros, ferias y grupos de LinkedIn. No se trata de enviar currículums, sino de demostrar autoridad en su área. Yo mismo, con 62 años, conseguí un contrato como asesor sénior en una startup gracias a un contacto que hice en un webinar. La clave es aportar contenido valioso: artículos, vídeos cortos o mentorías. Así te conviertes en un referente y las empresas vienen a ti con ofertas que superan en un 30% el salario medio del sector.

Soy manager de un equipo mixto en edad y he aprendido que los empleados mayores son un activo infravalorado. Para aumentar sus ingresos, les ofrezco proyectos de alto impacto que vinculan su experiencia a objetivos de negocio. Por ejemplo, asigné a un técnico de 58 años a liderar la digitalización de procesos obsoletos. Ahorró 40.000 € anuales y le subí el sueldo un 18%. También creamos roles de "especialista sénior" con salario equiparable a un jefe de departamento, pero sin carga de . Así retenemos su conocimiento y ellos ven recompensada su trayectoria.

Yo mismo me vi estancado con 57 años, hasta que decidí cambiar de sector. Pasé de la banca a la consultoría tecnológica, donde mi experiencia en de riesgos era muy valorada. Al principio el salario era similar, pero tras dos años especializándome en ciberseguridad para empresas, doblé mis ingresos. La clave es identificar nichos donde la madurez suma, no resta. Sectores como la auditoría, la formación corporativa o la asesoría legal aprecian la solvencia y el criterio. Invertí en un máster online y contacté con headhunters especializados. Ahora


