
En México, un conductor de camión de carga (trailero) que cumple estrictamente con la normativa debe tener al menos 11 horas de descanso continuo en un periodo de 24 horas, lo que en teoría le permite dormir entre 7 y 9 horas. Este periodo es obligatorio para reiniciar su jornada, según la NOM-087-STPS-2023 de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS). Sin embargo, la realidad operativa en corridas largas, como las de Guadalajara a Monterrey, suele comprimir ese tiempo efectivo de sueño. Por ejemplo, un conductor con un sueldo mensual bruto de $18,000 MXN más comisiones por viaje, puede ver afectado su descanso real por la presión de entregas, tiempos de carga/descarga en plantas o CEDIS, y la necesidad de maximizar ingresos. Un cálculo realista considera que, tras 9 horas máximas de conducción (límite legal), 1-2 horas de trámites logísticos y el tiempo para comer y asearse, el sueño en la cabina puede reducirse a 5-6 horas por noche durante la ruta.
| Concepto | Detalle según NOM-087-STPS-2023 |
|---|---|
| Horas de conducción máxima | 9 horas en un periodo de 24 horas |
| Descanso obligatorio | 11 horas continuas de descanso después de la jornada |
| Jornada total de servicio | Máximo 14 horas (incluye conducción, descarga, esperas) |
| Descanso semanal | 36 horas continuas de descanso por cada 7 días |
El sueldo neto estimado para ese sueldo bruto de $18,000 MXN, con deducciones de IMSS e ISR, ronda los $15,500 MXN mensuales. Muchos conductores prefieren el pago por viático o por porcentaje del flete porque puede superar el sueldo fijo, pero eso incrementa la presión por reducir tiempos de descanso. Aceptar una oferta sin verificar el respeto a los horarios de la NOM puede resultar en un costo-beneficio negativo para la salud y seguridad del conductor a largo plazo.

Yo jalé como chofer de tráiler para una maquiladora en la ruta Tijuana-México por casi dos años. En el contrato decía que eran 9 horas de manejo y 11 de descanso, pero la , pocas veces se cumplía. Si te tocaba fila para descargar en el almacén, se te iban 3 o 4 horas ahí parado, y esas horas las comes de tu sueño. A fin de quincena, querías completar un viaje más para que el pago con comisiones subiera, y te la jugabas con 4 o 5 horas de sueño en la cabina. La empresa te daba vales de despensa y el IMSS, pero el cansancio acumulado es bravo. Me salí porque una vez casi me duermo en la carretera cerca de León, el susto fue padre. Ahora ando viendo ofertas para chofer de ruta local, con turno matutino y pago semanal, aunque gane un poco menos.

Desde recursos humanos en una empresa de logística en Puebla, te digo que el horario es el punto más delicado con los operadores. Nos apegamos a la NOM-087 por los riesgos de multas de la STPS. En la práctica, el monitoreo via GPS ayuda, pero el descanso real depende del conductor. Le capacitamos sobre la importancia de dormir bien, pero muchos priorizan llegar temprano a casa o ganar el bono por puntualidad. La oferta base para un conductor de unidad pesada es de $15,000 MXN brutos al mes más prestaciones de ley, y tratamos de rotar las rutas largas para que no siempre le toque al mismo.

El problema de fondo es la presión en la cadena de suministro. Como gerente de distribución en un CEDIS del Estado de México, tengo que cumplir ventanas de entrega muy ajustadas para los clientes de tiendas departamentales. Si un conductor se retrasa por respetar sus 11 horas completas de descanso, el cliente grande nos puede multar. Entonces hay una tensión constante entre la norma y la operación. Intentamos compensar con días de descanso entre viajes largos y un bono adicional por vial, que incluye no reportar fatiga. Pero la industria necesita un cambio más estructural; muchos conductores son eventuales o por honorarios, y ahí es más difícil controlar sus horarios. Un conductor con pago quincenal fijo suele ser más adherente a los descansos que uno que solo gana por porcentaje del flete.

En mi experiencia, depende mucho de la ruta. En cortas, de distribución en la Ciudad de México, sí duermes tus 7-8 horas en casa. Pero en rutas de más de 8 horas de manejo, como a Cancún o a la frontera, te organizas. Dormir 5 horas, manejar 4, parar a echar un café y seguir. Duermes de verdad el día que llegas a tu casa o al motel. No es lo ideal, pero es la realidad de ganar por viaje. El sueño se recupera en el fin de semana.


