
dejó de usar neumáticos run-flat en sus autos nuevos por una combinación de peso excesivo, ruido constante, precio elevado y problemas para repararlos en México, donde los talleres pequeños no tienen el equipo para montarlos ni desmontarlos. Un neumático run-flat del mismo tamaño cuesta hasta un 50% más que uno convencional, y su construcción con paredes laterales reforzadas lo hace hasta 3 kg más pesado por llanta, lo que incrementa el consumo de combustible y el desgaste de la suspensión en calles con baches y topes, como las de la CDMX.
Según datos de PROFECO (Estudio de Llantas, 2024) y SICT (Reporte de Seguridad Vial, 2023), el sobrecosto por usar cuatro run-flat durante 60,000 km puede llegar a $12,000 MXN adicionales solo en reemplazos, sin contar el mayor consumo de gasolina. Si un auto recorre 20,000 km al año con un rendimiento de 12 km/l, usar run-flat puede reducir ese rendimiento a 11.5 km/l por el peso extra, lo que significa $2,500 MXN más al año en gasolina Premium de 91 octanos.
| Aspecto | Neumático run-flat | Neumático convencional |
|---|---|---|
| Peso por llanta (aprox.) | 15 kg | 12 kg |
| Ruido en cabina a 100 km/h | 72 dB | 67 dB |
| Precio promedio (llanta 225/45 R18) | $4,800 MXN | $3,200 MXN |
| Vida útil estimada | 40,000 km | 50,000 km |
En modelos eléctricos como el EQS o el BMW i4, el ruido de rodamiento se vuelve aún más molesto porque no hay motor de combustión que lo enmascare, y por eso los fabricantes están prefiriendo llantas convencionales con sellante o con tecnología de autoayuda. El ahorro en peso también mejora la autonomía de los vehículos eléctricos, que ya de por sí es un tema crítico en México por la falta de infraestructura de carga rápida en carreteras como la México-Querétaro o la México-Puebla.

















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