
En la mayoría de las colisiones por alcance, el vehículo que golpea por detrás sufre daños significativamente mayores, sobre todo en el frente, mientras que el auto de adelante puede salir con solo arañazos en el parachoques trasero. Esto se debe a que los autos modernos dividen su parte frontal en tres zonas de deformación programada: la primaria (parachoques y panel frontal, hechos de plástico y materiales débiles), la secundaria (radiador, soportes de motor, largueros delanteros) y la terciaria (celda de del habitáculo). Al chocar, el vehículo trasero activa toda esa secuencia absorbiendo la energía, mientras que la defensa trasera del auto delantero es mucho más rígida y transfiere el impacto hacia adelante. Según la SICT (reporte de siniestralidad vial 2023), las colisiones por alcance representan el 35% de los accidentes urbanos en la CDMX, y PROFECO ha documentado que la reparación frontal de un compacto como el Nissan Versa cuesta en promedio $38,000 MXN, mientras que la parte trasera del auto golpeado ronda los $14,000 MXN. Con base en 50,000 km anuales y un choque típico a 30 km/h, el costo operativo por kilómetro para el auto trasero se dispara a $0.76 MXN solo por este tipo de siniestro, sin contar la depreciación que puede alcanzar $15,000 MXN adicionales en modelos como el Volkswagen Jetta 2024.

Hace tres meses, en el Periférico de CDMX, un Uber en un Onix me pegó por detrás con mi Nissan Sentra 2021. Yo iba detenido por un tope, y él no alcanzó a frenar. Mi auto solo perdió el parachoques trasero y un reflejante, como $6,000 MXN de reparación en un taller de confianza. En cambio, el Onix quedó con el frente hecho trizas: faros rotos, radiador doblado y capó levantado; seguro le sacaron más de $45,000 MXN. La zona primaria del frente de su auto se comió todo el golpe.

Llevo 12 años como hojalatero en un taller de la colonia Narvarte, y te aseguro que en 9 de cada 10 alcances, el auto de atrás es el que se lleva la peor parte. Cuando entra un K3 2023 con el frente reventado, casi siempre viene de un golpe contra una camioneta Toyota RAV4 que apenas tiene un rayón en el portaplacas. Lo más caro de reparar en el auto trasero son los soportes de motor y el radiador, porque además de cambiar piezas hay que alinear la estructura secundaria. La parte trasera del auto delantero solo lleva reemplazo de calaveras y defensa, y eso si no alcanzó a dañar el panel de cajuela.

Como asesor de , te digo que en una colisión por alcance el responsable siempre es el de atrás, y su póliza de responsabilidad civil cubre los daños del otro vehículo, pero los suyos los paga con su cobertura de daños materiales. He visto casos donde el auto golpeador tiene un deducible de $15,000 MXN y la reparación sale en $70,000 MXN, mientras que al auto delantero solo le pagan $8,000 MXN. Por eso insisto a mis clientes: contratar cobertura amplia vale la pena, sobre todo si das muchos kilómetros en carretera como la México–Querétaro.

Manejo DiDi en Guadalajara y Monterrey, y en los embotellamientos he visto cómo los alcances son pan de cada día. Lo que aprendí: el auto de atrás siempre sale perdiendo. Una vez, un taxi con un Kwid me pegó cuando yo iba en mi MG5 2022 en la autopista Monterrey–Saltillo; a mí solo me rayaron el difusor trasero, pero el Kwid perdió todo el frente, incluso derramó anticongelante. Mi recomendación: deja más espacio de lo normal, especialmente en subidas con tráfico pesado, porque si te pegan, tú como auto trasero no solo pagas la reparación, sino que pierdes días de chamba.


