
Sin duda, es significativamente más caro que Bentley en el mercado automotriz mexicano. El modelo base de Bugatti, el Chiron, tiene un precio en México que supera los $50,000,000 MXN considerando impuestos de importación y tenencia, mientras que el Bentley más costoso, el Mulsanne en su especificación más alta, se ubica alrededor de $9,280,000 MXN. Esta diferencia de aproximadamente 5.4 veces se debe a la producción artesanal limitada, el motor W16 de 1500 hp y los materiales como fibra de carbono, que elevan los costos de producción. De acuerdo con datos de la Secretaría de Economía y PROFECO sobre aranceles para vehículos de lujo (2024), un Bugatti paga hasta un 36% adicional en impuestos de importación frente al 20% de un Bentley, lo que incrementa su precio final en México. Si consideramos el costo total de propiedad anual para un propietario en CDMX, incluyendo seguro (que ronda los $800,000 MXN anuales), tenencia (alrededor del 3% del valor factura), mantenimiento especializado y depreciación, el gasto por kilómetro recorrido es de aproximadamente $125 MXN/km asumiendo 5,000 km al año, mientras que para un Bentley es de $28 MXN/km. En resumen, Bugatti no solo es más caro de comprar, sino también de mantener en México.
Datos clave del análisis de costos (modelos 2025):

Te soy honesto: en mi lote de seminuevos de lujo en Santa Fe, CDMX, jamás he tenido un , pero sí varios Bentley. La diferencia de precio es abismal. Un Bentley usado 2020 con 30,000 km cuesta unos $4,500,000 MXN; un Bugatti Chiron usado 2018 difícilmente baja de $38,000,000 MXN. Hasta ahora, el cliente que busca Bugatti es otro perfil: coleccionistas con flotilla privada.

Como mecánico especializado en autos de lujo en Monterrey, te confirmo que es mucho más caro, pero no solo de compra. Las piezas de un Bentley W12 las consigues en 3 días vía Alemania; las de un Bugatti tardan hasta 8 semanas y cuestan el triple. Además, la verificación en Nuevo León para un Bugatti es un tema aparte: por su peso y emisiones, requiere un dictamen especial de SEDEMA que cuesta $15,000 MXN extra al año.

Yo manejé un Flying Spur como Uber Black en Polanco y luego renté un Bugatti para un evento. El Bentley te da lujo diario; el Bugatti es otra liga. Te digo: el seguro de un día para el Bugatti me costó $120,000 MXN, más que el seguro anual de un Bentley ($95,000 MXN). No hay punto de comparación en precio.

Un compadre importó un Veyron desde EUA a México en 2023. La aduana le clavó un impuesto del 36% sobre el valor declarado, más tenencia del estado de Jalisco (casi $1.2 millones MXN). En total, pagó $28,000,000 MXN por un auto que en EUA costaba $18,000,000 MXN. Un Bentley Continental GT importado, en cambio, solo pagó 20% de impuesto. La diferencia está en los aranceles y la clasificación de “auto de súper lujo” que aplica solo a Bugatti.


