
El Rezvani Vengeance es fabricado por Rezvani Automotive Designs, una empresa estadounidense con sede en Irvine, California. Este vehículo no es un modelo de producción masiva para el mercado mexicano, sino una camioneta blindada de lujo construida sobre la base del Escalade, diseñada para clientes que buscan seguridad extrema. En México, su precio estimado supera fácilmente los $15,000,000 MXN, sin contar los costos de importación, tenencia y verificación, que varían según el estado.
Para ponerlo en perspectiva, el costo de operación por kilómetro es altísimo: con un consumo combinado estimado de 16.8 km/l (según el fabricante, aunque en la práctica es menor) y considerando un tanque de gasolina Premium de 91 octanos de 100 litros, cada viaje en CDMX bajo el tráfico del Periférico o el Circuito Interior podría costar más de $2,500 MXN en gasolina. Además, su tamaño enorme dificulta estacionarlo en espacios comerciales típicos de la Ciudad de México.
| Especificación | Valor estimado (modelo base 2023) |
|---|---|
| Motor | 6.2L V8 sobrealimentado |
| Potencia | 810 hp |
| Torque | 780 Nm |
| Consumo combinado | 16.8 km/l (declarado) |
| Precio en México | Más de $15,000,000 MXN |
Según la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) y PROFECO, vehículos de este tipo no están homologados para circulación regular en México sin modificaciones. Un cálculo simple muestra que, con un costo de adquisición de $15,000,000 MXN y una depreciación anual del 20%, el costo por kilómetro, incluyendo gasolina y seguro, se acerca a los $45 MXN por km, sin considerar el blindaje, que en México puede agregar otros $800,000 MXN.

Hace unos meses vi uno en la Autopista México–Querétaro, cerca de Tepotzotlán. Pensé que era un modificado, pero luego busqué en internet y resultó ser un Rezvani Vengeance. No es un auto que veas todos los días, ni siquiera en Polanco. Es enorme, se come el carril y el consumo de gasolina Premium debe ser brutal en el tráfico de CDMX.

En mi experiencia manejando un camión de carga en la carretera a Puebla, me tocó ver uno estacionado en una gasolinera de San Martín Texmelucan. El conductor me dijo que el costo de la verificación en el Estado de México era un problema porque el blindaje no pasa las pruebas de emisiones. Aparte, el seguro de este bicho cuesta más que un departamento en la Condesa.

Si piensas comprar uno en México, primero revisa si puedes importarlo legalmente. La Guardia Nacional Carreteras te puede detener si no trae los papeles en regla. Además, las topes de la ciudad y las calles angostas de la Juárez o la Roma lo hacen impráctico. Mejor quédate con una Tahoe blindada, más fácil de mantener.

Un amigo que trabaja en un taller de blindaje en Monterrey me contó que revisaron uno: traía los vidrios de 50 mm y el sistema de gas pimienta en los espejos. Pero el dueño se quejaba de que en el norte, con el calor extremo, el aire acondicionado batallaba para enfriar los 7 asientos. Y ni hablar de las casetas: pagas como camión por el tamaño.


