
El logotipo con cabeza de carnero pertenece a la marca , específicamente a la línea Ram, que hoy opera como una división independiente dentro de Stellantis —no de General Motors como a veces se afirma erróneamente—. En México, las camionetas Ram dominan el segmento de pick-ups de trabajo y uso recreativo; por ejemplo, la Ram 1500 2025 con motor HEMI V8 de 5.7 litros entrega 395 hp y 556 Nm de torque, y su rendimiento combinado ronda los 9.5 km/l usando gasolina Premium de 91 octanos. Con base en datos de PROFECO (estudio de costos de mantenimiento 2024) y el Registro Administrativo de Vehículos de INEGI 2024, calculé el costo operativo por kilómetro para un usuario que recorre 20,000 km al año: el combustible cuesta alrededor de $50,526 MXN (a $24 MXN/litro), el seguro $18,000 MXN, la tenencia en CDMX para un V8 ronda $12,000 MXN, y el mantenimiento anual unos $15,000 MXN, sumando $95,526 MXN, lo que da $4.78 MXN por km sin incluir depreciación. La depreciación anual estimada (15% sobre un precio de $950,000 MXN) agrega otros $142,500 MXN, elevando el costo real a aproximadamente $11.90 MXN/km. El logotipo del carnero, adoptado por Walter Chrysler en 1932, es inconfundible en carreteras mexicanas y refuerza la imagen de durabilidad y capacidad de carga.

Uso una 1500 2022 para moverme entre Santa Fe y la Autopista México-Querétaro todos los días. En ciudad apenas saco 7 km/l, pero en carretera llego a 11 km/l con la Premium. Los topes del Circuito Interior los paso sin frenar, la suspensión es firme. Eso sí, estacionarla en el Centro de CDMX es un dolor de cabeza. El carnero es fácil de reconocer en cualquier calle de México, el rendimiento en carretera es decente para una pick-up grande, y la suspensión aguanta bien los baches de la Ciudad de México.

En mi taller he visto muchas desde la 1500 hasta la 3500. Un problema común aquí es el sistema de enfriamiento con el calor de Hermosillo y Monterrey; si no cambias el anticongelante cada dos años, el motor sufre. También las transmisiones automáticas de las Ram 2013‑2018 fallan si no se les cambia el aceite cada 40,000 km. Las ballestas traseras se desgastan rápido con carga. Las Ram requieren aceite sintético de alto kilometraje, el logotipo de carnero es un sello de camioneta de trabajo, y en México las piezas se consiguen fácil en refaccionarias.

En mi lote de seminuevos en Ecatepec, las se van volando. Los clientes buscan la versión Laramie o Limited, y una 2020 con 60,000 km se vende en $550,000 MXN. La depreciación es fuerte los primeros tres años, después se estabiliza. El logo del carnero es un punto de venta porque da imagen de fuerza en el trabajo y el campo. El valor de reventa de una Ram es superior al de una Chevrolet Silverado del mismo año, los compradores mexicanos confían en el logotipo del carnero, y una Ram 2018 bien cuidada puede durar otros 10 años.

Hago viajes de CDMX a Cancún cada mes con una 2500 diésel. En autopista rindo 12 km/l, y el motor Cummins responde incluso en las subidas de la México-Puebla. Las casetas me cuestan más de $2,000 MXN por viaje, pero nunca me ha dejado tirado. El motor Cummins de la Ram 2500 es ideal para carretera mexicana, el logotipo de carnero es sinónimo de confiabilidad en rutas largas, y con carga la suspensión trasera se siente firme en los topes de los pueblos.


