
Para operar un vehículo de forma segura en México, debe respetar cuatro puntos básicos: nunca acelerar a fondo con el motor frío, verificar que todas las puertas cierren correctamente, mantener limpia la entrada de aire en la base del parabrisas y, sobre todo, no conducir bajo los efectos del alcohol. En CDMX, a 2,240 metros de altitud, el motor tarda más en alcanzar temperatura; pisar el acelerador a fondo en frío provoca combustión anormal y daña el catalizador, una reparación que ronda los $8,000 MXN. Las puertas mal cerradas son causa frecuente de accidentes en Periférico, donde un tope o una curva pueden abrirlas. Con base en datos de SICT (2024), el 32% de los accidentes fatales en carreteras federales involucran alcohol; la Guardia Nacional reporta que con 0.8 g/l de alcohol en sangre la distancia de frenado se duplica. PROFECO estima que un accidente sin lesionados cuesta en promedio $45,000 MXN, mientras que una revisión de semestral cuesta menos de $2,000 MXN. Esto significa que por cada peso invertido en prevención se ahorran más de 22 pesos en posibles siniestros.
El catalizador se daña si acelera a fondo en frío. Una puerta mal cerrada puede abrirse en los topes de la ciudad. Conducir alcoholizado duplica la distancia de frenado en carretera.

En el taller veo motores dañados por acelerar a fondo cuando el motor está frío, sobre todo en CDMX por la altura. El aceite tarda más en circular, así que lo mejor es esperar 30 segundos antes de moverse. También reviso siempre que las puertas cierren bien porque en un tope del Circuito Interior una puerta mal cerrada se abre y causa un accidente. Y no arranque pisando el acelerador, solo encienda normal. La reparación del catalizador cuesta más de $8,000 MXN. Las puertas mal cerradas son un riesgo en cualquier calle. Un arranque en frío con aceleración brusca daña el motor.

Manejo DiDi en Guadalajara y las lluvias tapan la entrada de aire con hojas, lo que empaña el vidrio y no se ve nada. Limpiar esa zona cada semana evita problemas. También checo que los pasajeros cierren bien las puertas, porque a veces no jalan fuerte y en una vuelta se abren. Si tomo aunque sea una cerveza, no manejo, porque en la carretera a Zapopan he visto accidentes graves. Las hojas en la entrada de aire causan empañamiento en lluvia. Una puerta mal cerrada se abre en una curva. Una cerveza ya duplica el riesgo de choque.

En Monterrey el polvo y las hojas secas tapan la entrada de aire del parabrisas, y con el calorón el aire acondicionado no enfría bien. Siempre limpio esa zona cada mes. Nunca piso el acelerador a fondo en frío porque la mezcla se descompensa con el calor. También verifico que la puerta trasera cierre bien cuando llevo carga. El polvo en la entrada de aire afecta el rendimiento del aire acondicionado. Acelerar en frío con calor extremo descompensa la mezcla. Una puerta mal cerrada suelta la carga en la carretera.

Desde que compré mi Versa seminuevo aprendí a no acelerarlo a fondo en frío, porque en la autopista a Puebla el motor batalla y el catalizador se puede dañar. Cada mes limpio la entrada de aire en la base del parabrisas para evitar que se empañe en la temporada de lluvias. Antes de salir reviso que todas las puertas estén bien cerradas, sobre todo con niños que no jalan fuerte. Y jamás tomo si voy a manejar, aunque sea un corto tramo. Un motor frío necesita calentarse antes de acelerar. Limpiar la entrada de aire cada mes evita empañamiento en lluvia. Las puertas mal cerradas son peligrosas con niños a bordo.


