
Si el volante se vuelve repentinamente ligero y sin resistencia, especialmente en autos con dirección eléctrica o electro-hidráulica, estás frente a una falla activa del sistema de asistencia. En la dirección eléctrica, el motor de asistencia está programado para dar más apoyo a baja velocidad y menos en carretera; si en una autopista como la México-Querétaro sientes que el volante flota sin esfuerzo, el sensor de velocidad o la unidad de control electrónico (ECU) están fallando. Para la dirección electro-hidráulica, común en modelos como la NP300 o algunas camionetas importadas, el sobrecalentamiento de la ECU es la causa más frecuente: el módulo malinterpreta la señal del sensor de velocidad y entrega asistencia de más cuando no debería. En ambos casos, la reparación no es cosa de taller de la esquina; la ECU de la dirección puede costar entre $12,000 y $25,000 MXN, más mano de obra especializada. En direcciones hidráulicas, un volante más ligero al acelerar es normal por el aumento de revoluciones de la bomba, pero si notas que pierde resistencia total o se vuelve errático, revisa el nivel del fluido y posibles fugas en la cremallera.
| Tipo de dirección | Comportamiento normal en autopista | Señal de alerta |
|---|---|---|
| Eléctrica | Firmeza constante, se endurece al aumentar velocidad | Se aligera de golpe a más de 80 km/h |
| Electro-hidráulica | Respuesta progresiva sin cambios bruscos | Volante suelto al acelerar, especialmente en clima cálido (CDMX a 2,200 msnm) |
| Hidráulica | Se aligera gradualmente con altas rpm | Pérdida repentina de resistencia acompañada de ruido en la bomba |
Si el sistema es eléctrico o electro-hidráulico, manejar con el volante ligero en carretera multiplica el riesgo de perder el control en curvas o al cambiar de carril. No es un tema de confort: es un riesgo de seguridad que debes atender de inmediato en un taller especializado. La SICT recomienda revisar la dirección asistida cada 20,000 km o ante cualquier cambio en la sensación del volante. Si el volante se siente demasiado suelto, no esperes a que falle por completo.

Llevo tres años manejando una Versa con dirección eléctrica en la ruta CDMX–Pachuca. Hace unos meses, en la subida de Tizayuca, el volante se puso súper ligero de repente. Al principio pensé que era el camino, pero luego me di cuenta que en curvas no tenía nada de resistencia. Nada de forzarlo: lo llevé al concesionario y resultó que la ECU de la dirección estaba fallando por un sensor de velocidad dañado. El cambio me salió en $14,500 MXN. Manejarlo así es peligroso porque no sientes el control del auto.

Tengo un Onix 2023, dirección eléctrica, y en el tráfico de Guadalajara a veces siento que el volante se aligera demasiado en los topes lentos. Normalmente en ciudad debe sentirse suave, pero si en una recta de Periférico a 80 km/h sigue ligero, algo anda mal. Un mecánico amigo me dijo que el módulo de asistencia puede recalibrarse con escáner, pero si el fallo persiste, toca cambiar el motor eléctrico de la columna. En mi caso, con 35,000 km, todo bien hasta ahora. Es clave no ignorar el síntoma porque en carretera pierdes estabilidad.

Revisando un Jetta 2021 en el lote, el dueño decía que el volante se sentía normal. Lo probé en un tramo de la autopista México–Puebla y a los 100 km/h se aligeraba como si no tuviera dirección. No era la computadora, era una fuga interna en la bomba electrohidráulica. El costo de reparación rondó los $8,000 MXN. Siempre prueben en carretera antes de comprar un seminuevo.

Como taxista en CDMX con un March 2019 de dirección hidráulica, he notado que el volante se aligera naturalmente al acelerar, pero si sientes que no hay resistencia al girar en una esquina rápida, revisa el nivel del aceite hidráulico. Una vez se me bajó por una fuga en la manguera de alta presión y el volante quedó tan suelto que casi me aviento un tope de lado. La bomba nueva me costó $3,500 MXN. En hidráulica, lo ligero en alta velocidad no es falla, pero la pérdida total de resistencia sí lo es.


