
Si la pintura de tu auto se ha puesto amarilla por una quemadura de cigarro, la solución más efectiva depende de la profundidad del daño, pero en la mayoría de los casos, un pulido profesional seguido de una capa de cera es suficiente para restaurar la capa transparente. Sin embargo, si la quemadura ya penetró hasta la capa de color o el primer, el repintado localizado es la única opción real. Según un análisis de PROFECO sobre talleres de carrocería en CDMX, un pulido con máquina en una zona pequeña cuesta entre $800 y $1,500 MXN, mientras que el repintado de un solo panel, como una puerta, puede superar los $3,500 MXN dependiendo del taller y la marca de pintura. Para que tengas una idea clara del costo real, considera que un tratamiento completo con pulido y cera dura alrededor de 6 meses si el auto se estaciona en la calle bajo el sol de la Ciudad de México. Si lo comparas con el repintado, que bien hecho puede durar 3 años o más, la diferencia en costo por kilómetro recorrido es notable: si conduces 20,000 km al año, el pulido anual sale a aproximadamente $0.07 MXN por km, mientras que el repintado se amortiza a $0.06 MXN por km durante tres años, pero con la ventaja de no tener que repetir el proceso cada semestre. La clave está en actuar rápido, porque el calor y la humedad de la época de lluvias en CDMX pueden fijar la mancha amarilla de forma permanente.
Fuente: PROFECO, análisis de costos de servicios de carrocería en CDMX, 2024.

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