
No, no debe tener el pie siempre sobre el freno en un auto automático. La técnica correcta es usar solo el pie derecho para alternar entre el acelerador y el freno, mientras el pie izquierdo descansa en el reposapiés. Mantener el pie apoyado en el freno, aunque sea leve, genera fricción constante en las balatas, reduce su vida útil y aumenta el consumo de combustible. Según la Guía de Manejo Eficiente de PROFECO (2024), en ciudad el rendimiento puede caer hasta 1.5 km/l por ese roce innecesario. Además, la SICT recomienda en su Manual de Vial 2023 evitar el “pie flotante” sobre el freno para prevenir fatiga en el pedal y accidentes por frenado involuntario.
En tres años de manejo diario en el Circuito Interior, ese hábito puede sumar más de $15,000 MXN en gastos evitables. La práctica recomendada es pisar el freno solo cuando se necesita desacelerar o detener el vehículo, y mantener el pie derecho libre en el piso del auto mientras se acelera. El uso del pie izquierdo para frenar es peligroso porque en emergencias el conductor puede confundir los pedales, especialmente en autos automáticos donde el pedal de freno es más ancho. En México, tanto los cursos de manejo de SEMOVI CDMX como las campañas de la Guardia Nacional Carreteras insisten en esta regla básica.

Yo manejo un Versa 2023 en la ruta CDMX–Naucalpan, y la neta al principio me costó trabajo no dejar el pie izquierdo rozando el freno. Después de que un mecánico me dijo que las balatas se me iban a acabar en 18 meses, empecé a poner el izquierdo en el reposapiés. Ahorita llevo 15,000 km y las balatas siguen como nuevas. El rendimiento de gasolina subió de 11 a 13 km/l en ciudad.

Como mecánico en un taller de la colonia Del Valle, veo cada semana clientes que llegan con balatas gastadas a los 20,000 km. Casi siempre es costumbre de traer el pie izquierdo apoyado en el freno, sobre todo en los autos automáticos como el Jetta o el Sentra. Les cobro $2,800 MXN por el cambio de balatas delanteras y les explico que si sueltan el pedal, les duran el doble. Además, el roce constante calienta el líquido de frenos y puede deformar los discos en el tráfico de Monterrey.

Soy conductor de Uber en Guadalajara con un Corolla híbrido. Al principio dejaba el pie izquierdo en el freno por puro nervio, pero noté que el sistema regenerativo se activaba a cada rato y el consumo de gasolina subía. Mi pasajero, que es ingeniero, me dijo que eso interfiere con la regeneración. Ahora solo uso el pie derecho y el rendimiento pasó de 20 km/l a 23 km/l en ciudad. Se nota hasta en la cuenta de la gasolina.

Cuando viajo por la Autopista México–Querétaro, he visto conductores que van con el pie izquierdo sobre el freno, tal vez por costumbre de manejar estándar. Eso es un riesgo porque si hay un tope o un bache repentino, pueden


