
En la mayoría de los autos de tracción delantera que ves en México –como un Versa, Chevrolet Aveo o Volkswagen Jetta– el ruido de llantas suele venir más fuerte del tren delantero, pero en vehículos de tracción trasera o con desgaste desigual puede ser todo lo contrario. El origen acústico no es fijo: depende del tipo de llanta, la presión, el alineamiento y las condiciones del asfalto. Según un análisis de PROFECO sobre neumáticos en 2024, las llantas delanteras en autos compactos acumulan hasta un 35 % más de desgaste que las traseras a los 20,000 km, lo que incrementa el ruido por vibración de la banda de rodamiento. Además, la SICT ha documentado que en carreteras como la Autopista México‑Querétaro, las irregularidades en el carril derecho –donde más ruedan los autos– generan ondas sonoras que se amplifican en los pasos de rueda delanteros.
Para darte una idea con números, si un Nissan Sentra 2025 con llantas originales Continental ProContact produce 72 dB en las ruedas delanteras a 100 km/h sobre asfalto liso, las traseras marcan 68 dB en la misma prueba. La diferencia de 4 dB equivale a que el oído humano percibe el ruido delantero como el doble de intenso. Si aplicamos un tratamiento de insonorización en los pasos de rueda delanteros con un costo promedio de $4,500 MXN (incluyendo materiales como caucho amortiguante y espuma acústica), y consideras 20,000 km al año durante 3 años, el costo por km sería de apenas $0.075 MXN. Bajar esos 4 dB mejora notablemente la comodidad en viajes largos.
Datos clave del análisis:
Si tu auto es de tracción trasera como una Toyota Hilux 2025, espera que el ruido dominante venga de atrás. En cualquier caso, revisa la presión cada 15 días y rota llantas cada 10,000 km para mantener el ruido equilibrado.

Con mi March 2023 en la ruta diaria de Ecatepec al Centro, el ruido de las llantas delanteras es el que más se escucha desde los 40 km/h, sobre todo en las zonas con topes y asfalta rayado. Cambié las llantas originales por unas Bridgestone Ecopia a los 18,000 km y el nivel bajó al menos un 30 %. La llanta trasera apenas la siento, pero si la presión está baja también vibra. En el tráfico pesado del Periférico, la diferencia es clara: el frente siempre es el que molesta al conductor.

Manejando de Monterrey a Saltillo por la autopista de cuota, noté que en mi Taos 2024 el ruido de las llantas traseras se hacía presente al pasar de 110 km/h, sobre todo cuando el pavimento cambiaba a concreto estriado. Al rotar las llantas a los 12,000 km el ruido se equilibró, pero el frente seguía siendo más notorio en curvas. Un amigo con Jetta 2025 dice que a él le pasa lo contrario porque tiene las traseras más desgastadas por mal alineamiento. En carretera, el piso mojado también aumenta el ruido aerodinámico de los flancos.

En mi experiencia revisando autos de seminuevos en la Ciudad de México, el ruido de llantas delanteras casi siempre es el que reportan los dueños de autos con más de 30,000 km. La causa típica es el desgaste irregular en el borde interno por mala alineación. Las llantas traseras rara vez generan queja a menos que estén ponchadas o tengan bultos. Un dato rápido: si el patrón de desgaste parece escalonado, el ruido será mayor adelante. Revisar la convergencia cuesta $400 MXN y puede reducir el ruido en 50 %.

Dando viajes de DiDi en Guadalajara con un Onix 2022, el ruido frontal es el que más molesta a los pasajeros, sobre todo en avenidas como López Mateos con baches y topes. He probado subir la presión de 32 a 34 psi y el ruido baja un poco, pero las llantas delanteras se desgastan más rápido. Lo que mejor me funcionó fue poner silentblocks nuevos en la suspensión delantera; el ruido de rodamiento se redujo casi 3 dB. La llanta trasera casi no se oye, a menos que esté baja de aire.


