
No es aceptable bajo ninguna circunstancia; conducir con solo tres de los cuatro tornillos de la rueda expone al vehículo a una falla estructural inmediata, especialmente en las condiciones de las calles de CDMX, los topes de zonas residenciales y los baches del Circuito Interior. Cuando falta un tornillo, la carga se distribuye únicamente entre los tres restantes, lo que incrementa el esfuerzo sobre cada uno en aproximadamente un 33 %. Con el tiempo, las vibraciones y los impactos provocan que los otros tornillos se aflojen o fracturen, y en el peor caso la rueda puede desprenderse mientras conduces. La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), en su reporte de siniestralidad 2024, señala que cerca del 10 % de los accidentes mecánicos en autopistas federales como la México–Querétaro o la México–Puebla están relacionados con ruedas mal aseguradas. Por su parte, la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO), en su Guía de Básico 2023, recomienda verificar el torque de los tornillos cada 10 000 km y sustituir de inmediato cualquier elemento faltante.
Si haces cuentas rápidas, el costo de un tornillo de rueda original para un Nissan Sentra 2025 ronda los $120 MXN en refaccionarias. En cambio, reparar un buje de rueda dañado por fatiga cuesta entre $2 500 y $4 000 MXN, sin contar mano de obra ni el riesgo de un accidente que podría elevar la factura a decenas de miles. Eso significa que cada tornillo perdido multiplica el gasto potencial por más de 20 veces, y eso sin incluir el aumento de la prima del seguro por un siniestro evitable. La decisión correcta es detener el auto lo antes posible, aflojar los tres tornillos existentes, colocar el cuarto y apretar todos en secuencia diagonal con el par especificado en el manual del propietario, usualmente entre 100 y 120 Nm en autos compactos como el Chevrolet Onix o el Volkswagen Virtus. No existe justificación técnica ni económica para circular con tres tornillos, ni siquiera por un trayecto corto dentro de la ciudad.

En el taller veo al menos dos autos al mes que llegan con tres tornillos. La vibración constante por los topes de la colonia y los baches de la avenida Insurgentes acaba aflojando los demás. Una vez un cliente perdió la llanta trasera en el Periférico porque pensó que llegaba a su casa. Un tornillo faltante nunca es un detalle menor.

Yo conduzco un Versa 2022 y una semana después de comprarlo noté que faltaba un tornillo en la llanta delantera. Lo manejé así tres días hasta que escuché un golpeteo metálico al pasar un tope en Ecatepec. Al revisar, otro tornillo estaba flojo. Me costó $250 MXN el juego de cuatro en una autopartes de la Central de Abasto y desde entonces los aprieto con torquímetro cada mes. Aprendí que tres tornillos son una bomba de tiempo.

Para los que manejamos Uber en Guadalajara, la rutina es revisar llantas cada mañana. Una vez recogí a un pasajero cerca de la Minerva y sentí la dirección vibrada. Bajé y vi tres tornillos. Lo peor es que el cuarto estaba partido. Con el tráfico pesado de Lázaro Cárdenas, una rueda suelta te manda directo al costado. Nunca escatimes en por ahorrar $200.

Cuando recibo un seminuevo en mi lote, lo primero que chequeo son los tornillos de las cuatro ruedas. Un cliente que deja pasar un faltante normalmente descuida también el aceite o la presión de llantas. He visto autos como el K3 con daño en el cubo delantero solo por andar con tres tornillos semanas. Prefiero bajar el precio $1,000 MXN y cambiarlos yo mismo antes de vender un riesgo.


