
La forma más confiable de identificar los terminales positivo y negativo de un claxon de auto es usando un multímetro en modo de resistencia o continuidad: al tocar ambos bornes, si la membrana del claxon se expande hacia afuera, el borne donde está la punta roja del multímetro es el positivo; si se contrae, ese borne es el negativo. En los talleres mecánicos de la Ciudad de México, muchos usan una batería de 12 V (como la de un Nissan Versa 2024) para hacer la prueba directa, aplicando corriente por menos de un segundo y observando el movimiento del diafragma. Aunque algunos claxones modernos incluyen un diodo interno que permite conectar sin importar la polaridad, la mayoría de los modelos que se venden en autopartes de la Central de Abasto o en refaccionarias de la Condesa sí requieren polaridad correcta para obtener el volumen adecuado.
En la práctica, los colores de los cables no son universales: en vehículos como el Chevrolet Aveo 2023 el cable principal es gris (positivo) y el negativo tiene una línea delgada negra; en el Volkswagen Jetta 2022 el positivo es blanco y el negativo tiene una franja café. Por eso, el método más seguro es verificar con multímetro antes de instalar. Según PROFECO (Guía de mantenimiento básico automotriz 2024), una instalación incorrecta puede reducir la vida útil del claxon hasta en 30% y generar vibraciones anormales.
Para calcular el impacto económico: si adquieres un claxon original para un Nissan March a $750 MXN y la mano de obra en un taller de la SEMOVI CDMX cuesta $200 MXN, una polaridad invertida requeriría un nuevo diagnóstico y reinstalación, sumando $150 MXN adicionales. Eso representa un sobrecosto del 16% sobre el precio del claxon. En tres años de uso normal (20,000 km anuales), el costo total de operación por claxon (incluyendo dos cambios) sería de aproximadamente $1,900 MXN, de los cuales $300 MXN se pueden ahorrar con una correcta identificación de terminales.
Datos clave:

En mi taller de la colonia Roma Norte siempre les digo a los clientes: si el claxon suena como «apagado» o vibra raro, probablemente está al revés. Lo más rápido es agarrar un multímetro, ponerlo en resistencia y ver si la membrana se mueve hacia afuera. Eso sí, en los Sentra 2020 el cable positivo es azul, no blanco como dicen algunos tutoriales.

Compré un claxon para mi Onix 2022 en Mercado Libre, y al instalarlo no sonaba igual que el original. Un amigo mecánico me dijo: pon la punta roja del multímetro en un terminal y toca el otro con la negra; si el cono se expande, ese es positivo. Resulta que los cables del Onix vienen al revés de lo que pensaba. Desde entonces lo hago siempre, y hasta ahora sin problemas con la verificación vehicular.

Si andas de Uber en Guadalajara y el claxon falla, no pierdas tiempo: con una batería de 12V y dos cables, toca por menos de un segundo. Si el sonido es fuerte y claro, la polaridad está bien; si suena débil, cambias los cables. Así ahorras $200 MXN de diagnóstico en el taller.

Cuando compré un claxon para mi Hilux 2019 en una refaccionaria de Monterrey, el vendedor me dijo que el positivo es el terminal más ancho. Pero al llegar a casa vi que no coincidía con el color del cable original. Busqué en un foro y confirmé que en los Hilux el positivo es el que tiene una pequeña muesca. Moraleja: nunca te fíes solo del color en México; mejor usa el multímetro.


