
Cuando la batería del auto se descarga por completo y el motor no arranca, las opciones más prácticas en México son el arranque con cables (puente), el arranque por empuje (solo en transmisión manual) o solicitar una grúa, pero la efectividad de cada método depende del estado de la batería, el tipo de transmisión y el lugar donde te encuentres. El arranque por empuje funciona únicamente en autos con transmisión manual y con batería parcialmente descargada; se requiere poner el auto en segunda velocidad, presionar el clutch, girar la llave a la posición de encendido y soltar el clutch cuando el auto alcance unos 10 km/h. El arranque con cables es más universal: necesitas pinzas de buena calidad (de calibre 4 o 6) y un vehículo donador con batería de 12V. Conecta primero el cable rojo al borne positivo de la batería descargada, luego al borne positivo de la batería donadora; después conecta el cable negro al borne negativo de la batería donadora y el otro extremo a una superficie metálica sin pintura del auto descargado (como el block del motor). Enciende el auto donador, espera 2 o 3 minutos y luego intenta arrancar el auto descargado. Según PROFECO, en su guía de vehicular 2024, el 40% de las fallas de arranque en México se deben a baterías en mal estado, principalmente por calor extremo y falta de mantenimiento. Si ninguna de estas opciones funciona, solicitar una grúa es la alternativa más segura, especialmente en carreteras como la Autopista México–Querétaro o la Autopista México–Puebla, donde un arrastre incorrecto puede dañar la transmisión o la suspensión. El costo de un servicio de grúa en CDMX oscila entre $600 y $1,200 MXN, mientras que en zonas foráneas puede superar los $2,000 MXN. Llevar pinzas de buena calidad en la cajuela es una inversión que no pasa de $400 MXN y puede ahorrarte horas de espera. Un cálculo simple: si el servicio de grúa cuesta $800 MXN promedio y las pinzas cuestan $350 MXN, tenerlas siempre a la mano representa un ahorro de $450 MXN en la primera falla. Además, revisar la batería cada 6 meses en un taller de confianza (como parte del servicio de 10,000 km) puede evitar hasta el 70% de estas emergencias. Arrancar con cables es más seguro que empujar el auto en subida. Las pinzas de buena calidad cuestan menos de un servicio de grúa. La batería debe reemplazarse cada 3 a 4 años en climas cálidos del norte de México.

En mi Versa 2023, una vez se me descargó la batería justo en la rampa del Periférico a la altura de Polanco. No traía pinzas, pero un taxista con un Tsuru me hizo el puente con unos cables medio viejos. Funcionó, pero la batería ya tenía 3 años y al día siguiente no arrancó de nuevo. Mejor cambié la batería por una LTH de 55 amperios, que es la que recomienda el manual. La batería original duró 3 años y medio en el tráfico de CDMX, con sus constantes arranques y el aire acondicionado al máximo en verano. En mi experiencia, arrancar con cables es lo más rápido si andas en la ciudad, pero no esperes que la batería reviva si ya está muy gastada.

Trabajo en un taller en Iztapal


